El cierre de Santiago elevará un 70% las operaciones en Alvedro
El aeropuerto se dispone a asumir un tráfico excepcional con más servicios, plazas de parking y un nuevo acceso

El Aeropuerto de A Coruña se dispone a asumir un incremento excepcional de tráfico aéreo con motivo del cierre temporal de Santiago, que permanecerá inoperativo durante algo más de un mes por obras de renovación, en concreto entre los días 23 de abril y 27 de mayo de 2026.
Así lo explicaron el director de Alvedro, Joan Ibáñez, y de Aeropuertos del Grupo II de Aena, Raúl Moya, quienes detallaron las medidas diseñadas para afrontar el aumento de operaciones del aeropuerto coruñés, que ambos situaron en más de un 70%.
Así, de acuerdo con sus indicaciones, Alvedro pasará de entre 20 y 30 a más de 40 vuelos al día en algunos momentos, y a esto se sumará un incremento notable en la oferta de destinos, pues si ahora tiene conexiones con Madrid, Barcelona, Tenerife Norte, Gran Canaria, Ginebra y Milán, en esas casi cinco semanas se añadirán vuelos con Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Londres-Heathrow y París-Orly. Además del refuerzo de enlaces existentes como Madrid, Barcelona o Canarias.
“Las aerolíneas tenían programados 856 vuelos para este periodo en A Coruña, a los que hay que sumar 630 más con motivo de esta circunstancia extraordinaria”, con lo que, “en total, las compañías aéreas tienen previsto operar 1.486 vuelos en estos 35 días en la pista coruñesa”, explicó Ibáñez.
Reto
Esta situación supone todo un reto y una oportunidad para el aeropuerto de A Coruña, tanto por el volumen de tráfico como por la rapidez con la que se producirá el cambio, “de un día para otro”, recordó Ibáñez. Así, el objetivo será mantener la calidad del servicio y garantizar una operativa ágil tanto para pasajeros como para aerolíneas, y para conseguirlo, se ha diseñado un dispositivo especial que contempla un refuerzo de personal, de servicios e infraestructuras.
Entre las principales medidas está la creación de un nuevo estacionamiento con 700 plazas adicionales, en el antiguo parking de la terminal, que se sumarán a las más de 1.200 ya existentes, con un servicio de autobús lanzadera gratuito con frecuencia de 15 minutos, la construcción de una senda peatonal e instalación de alumbrado en todo el tramo.
También se mejorarán los accesos por carretera con una nueva entrada desde la N-550, se ampliará el espacio para empresas de alquiler de vehículos y se habilitará una nueva zona de taxis para facilitar la circulación y reducir tiempos de espera: “Quiero expresar mi agradecimiento a la Xunta, al Concello de Culleredo y al de A Coruña por las gestiones y las facilidades que han hecho para mejorar el servicio de taxis durante este periodo”, expuso Ibáñez. Además, la Xunta aprobó ayer el protocolo que permitirá a los taxis de A Coruña prestar servicio durante el cierre de Lavacolla.
Servicios
En la terminal, se optimizarán los flujos de pasajeros, se abrirán nuevas puertas de embarque y desembarque y se reforzarán servicios clave como seguridad, limpieza, mantenimiento y asistencia PMR (Personas con Movilidad Reducida).
Además, en coordinación con las concesionarias, se incrementará la capacidad en las áreas comerciales y de restauración, así como el aforo y el mobiliario en la recién ampliada sala VIP.
Desde la dirección incidieron en que la reprogramación de vuelos depende exclusivamente de las aerolíneas, aunque confirmaron que la mayoría de desvíos se concentrarán en Alvedro, pero algunos irán también a Vigo, donde habrá un refuerzo de la conexión con Barcelona.
La dirección también ha coordinado con el proveedor del servicio de control de tráfico aéreo la actividad prevista para estos 35 días, que se va a encargar de dimensionar su operativa en base a las nuevas necesidades y, en relación con la huelga indefinida que comienza mañana tras no alcanzar acuerdo entre los sindicatos y la empresa, que “mantén que non hai razóns para aumentar personal”, y, manifestaron que “estamos a la espera de que se establezcan los servicios mínimos”, señaló Raúl Moya. Este insistió en que la empresa “se ha dimensionado para poder ofrecer con garantías la capacidad necesaria” y, en cuanto a los empleados de Santiago, aseguró que algunos de podrán trasladar esas semanas a Alvedro. “Es una opción que tenemos e la red, que en momentos necesarios se puedan desplazar, tanto por necesidades de trabajadores como del aeropuerto, que puedan trabajar en otro centro”, aclaró Moya.
Los responsables aeroportuarios destacaron que esta situación, aunque temporal, puede suponer una oportunidad para reforzar la imagen de A Coruña como aeropuerto “confiable y atractivo”, manifestó el director de Alvedro, Joan Ibáñez.
En cuanto a los últimos resultados, que reflejaron el crecimiento del aeropuerto coruñés, y si esto puede anunciar un año de excelencia en cuanto a cifras, aseguró que “las compañías todavía están programando” y aún “es pronto para hablar de balances”, pues ahora mismo el reto inmediato es desarrollar esta operativa de manera fluida en óptimas condiciones.










