
Mientras tanto se desmontaba la vieja marquesina de Entrejardines, como primer paso para la reurbanización de la calle. Cuando finalicen las obras pasará a formar parte integral de la zona verde. Según figura en los documentos técnicos de la obra, la reforma de Entrejardines tiene dos objetivos: el primero es ‘zurcir’ la brecha producida entre las dos partes de la zona verde por la calzada, el jardín de estilo romántico y el parque en donde se ubica la cafetería Copacabana. El segundo es crear una vía peatonal que lleve directamente al muelle de Batería, que está llamado a ser escenario de eventos culturales. De esta manera, esta actuación en Entrejardines formará un conjunto con el tramo final de la calle Santa Catalina y unificará recorridos y vistas.
Eso significa que no se plantarán árboles en el centro de la vía, sino que se instalará un embaldosado que permita diferenciarlo del asfalto, y contará con una especie de pequeña plaza en el centro, a la altura de la estatua de Daniel Carballo, el insigne periodista y político del siglo XIX cuya efigie lleva presidiendo décadas la zona verde. La idea es que los recorridos tanto de la zona norte como sur de los jardines rematen en este pequeño espacio circular, que servirá como cruce de sentidos.

En Entrejardines se dispondrá también un punto limpio, así como instalaciones auxiliares rodeadas por un vallado perimetral. La obra obligará también a afectar a los parterres ya existentes, para adaptar a la nueva plazuela que pasará a convertirse en el centro en torno al cual se articulen los jardines.
En cuanto a las obras, desde el Ayuntamiento aseguran que marchan de sobre lo previsto gracias al trabajo intensivo y, como le gusta decir a la alcaldesa, Inés Rey, ya han superado su ecuador. La renovación ya cubre más de 12.000 metros cuadrados de pavimento. La peatonalización de los Cantones está llamada a ser la obra más importante ejecutada en este mandato, más aún que San Andrés, y continúa los trabajos realizados por anteriores Gobiernos locales que peatonalizaron La Marina y cerraron al tráfico la Ciudad Vieja. Cuando se concluyan, la mayor parte del centro estará peatonalizado.
Ahora mismo, gran parte de la actividad se concentra en el Cantón Pequeño, donde se está ensanchando la acera hasta dejar un único carril en cada sentido. Pronto las obras llegarán hasta la plaza de Mina, donde se instalará un banco corrido, y se dará por concluido. Entonces los coruñeses podrán juzgar su nueva sala de estar.












