El ingeniero naval que es responsable de las aguas de A Coruña: “Estoy 24 horas disponible”
Gonzalo Guillén ejerce el puesto de Capitán Marítimo desde hace seis años. “Es un trabajo que me parece muy bonito. Tenemos que manejar mucha normativa nacional e internacional”, afirma

Muchos vecinos de A Coruña pasean cada día al pie de la torre de control marítimo, ubicada en el dique de abrigo. Este inmueble alberga en su interior un organismo clave para la actividad portuaria, la Capitanía Marítima.
El responsable de este departamento, dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante, es Gonzalo Guillén (A Coruña, 1970), que asumió el puesto en 2020. Lo conoce muy bien porque trabaja en él desde hace 20 años, cuando se presentó a unas oposiciones y obtuvo una plaza. Empezó como inspector naval y, tras un largo recorrido por todos los escalafones, ocupa el cargo de mayor responsabilidad, Capitán Marítimo.
Lo primero que aclara Guillén es que no es necesario ser capitán para ostentar este cargo. En su caso es ingeniero naval y también cursó la carrera de Derecho. “Es un trabajo que me parece muy bonito. Tenemos que manejar mucha normativa nacional, internacional y autonómica. Tienes que estar al día y siempre son cosas distintas”, relata.
También explica que el puerto coruñés registra una importante actividad, con buques con “mercancías peligrosas” para la refinería, y con mucha presencia del sector pesquero, que presenta una “alta siniestralidad” a nivel general.
El ámbito de actuación de la Capitanía Marítima de A Coruña abarca desde punta Carboeira hasta el río Sieira (entre Miño y Porto do Son). De hecho, el trabajo de este organismo se divide en siete distritos, todos bajo el mando de Gonzalo Guillén.
Funciones
La Ley de Puertos del Estado establece que el Capitán Marítimo, como autoridad civil, ejercerá “la dirección, organización y control de todos los servicios” de la Capitanía.
Esto incluye “la autorización o prohibición de entrada y salida de buques” en aguas en las que España ejerce soberanía, el control organizativo de la “función inspectora de los buques civiles” y “todas aquellas funciones relativas a la navegación, seguridad marítima, salvamento marítimo y lucha contra la contaminación del medio marino”, salvo en los casos de contaminación que se produzca en la zona de servicio de los puertos, que corresponde a las autoridades portuarias.

Gonzalo Guillén insiste en que Capitanía Marítima es una administración pública “pura y dura”. “El día a día es registro e inspección”, asegura. Pero a veces ocurren sucesos o incluso emergencias. Tal y como detalla, el Capitán Marítimo debe atender “cualquier cosa” que pueda representar “un peligro para la navegación”.
Normalmente llegan avisos de pesqueros, llamadas de ciudadanos o alertas por radiobalizas. “Estoy 24 horas disponible para todas estas cosas”, afirma.
Uno de los incidentes más destacados que tuvo atender Capitanía Marítima en los últimos años ocurrió en diciembre de 2024, cuando el carguero ‘Shang De Wu Yi Shan’, de bandera china, perdió dos grúas pórtico destinadas a mover contenedores cuando navegaba frente a las aguas gallegas.
En este caso, se le permitió fondear en la ría de Ares y posteriormente entrar al Puerto Exterior de Langosteira, hasta que se autorizó su salida al considerarse que era apto para la navegación tras retirar los restos de las grúas que todavía quedaban en cubierta. “Quedamos con una buena relación. Fueron muchos meses”, señala Guillén.











