Abanca alerta de “fuertes presiones inflacionistas” por la guerra de Irán
El banco gallego ofrece sus perspectivas de cara a este año en la memoria anual de 2025

Abanca, la entidad financiera con sede operativa en A Coruña, publicó recientemente la memoria anual correspondiente a 2025, en la que expone los principales hechos ocurridos en ese período y en el que ofrece una serie de perspectivas económicas de cara a este año.
El gran protagonista de este análisis es la guerra de Irán, tras los ataques iniciados por Estados Unidos e Israel a finales del pasado mes de febrero. El banco gallego explica que “los principales riesgos para el crecimiento económico global” están vinculados “a la escalada del conflicto” en el golfo Pérsico y su posible derivación “en una crisis bélica regional en Oriente Medio”.
“El mayor foco de vulnerabilidad reside en un cierre prolongado de facto del estrecho de Ormuz, un cuello de botella logístico y energético fundamental a nivel mundial”, recoge el informe de Abanca.
La entidad financiera también señala que la materialización de este riesgo podría desencadenar “un aumento sostenido en los precios del petróleo, el gas natural y los fletes marítimos”, lo que provocaría “fuertes presiones inflacionistas” con “un impacto severo en economías importadoras de energía”, especialmente “la europea”.
Predicciones
La empresa que preside Juan Carlos Escotet también ofrece una serie de predicciones sobre la economía mundial, que podría crecer “un 3,3% en 2026”, en base a “las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), en línea con el año anterior”. Eso sí, condicionadas a la evolución del conflicto en Irán.
Abanca explica que “las perspectivas económicas para la zona del euro” apuntan a “un crecimiento del 1,3%, ritmo cercano al de 2025”, pero con “una mayor contribución al crecimiento de las economías centrales”. “En particular, el crecimiento de Alemania escalaría al 1,1%, frente al 0,3% de 2025. Para España, se prevé que el ciclo expansivo continúe, aunque con una moderación gradual tras el impulso de los últimos trimestres”, asegura el informe anual.
Para el conjunto del año 2026, la previsión del banco con sede operativa en A Coruña contempla un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,3%. Además, la memoria reseña que, en el caso de la economía portuguesa, las previsiones del Banco de Portugal proyectan una expansión idéntica, situándola también en el 2,3% en 2026. “Por consiguiente, se espera que ambas economías ibéricas sigan creciendo por encima de la media de la Eurozona”, indica Abanca.










