
Catorce años después, llegó el día. Este lunes comenzó un juicio sin precedentes en A Coruña, el de la Primitiva millonaria que desencadenó una de las investigaciones más complicadas para dar respuesta a un enigma: ¿Quién selló el boleto que resultó ganador de los 4,7 millones de euros el 30 de junio de 2012? ¿El lotero que, el 2 de julio comprobó dicho boleto, se lo quedó para sí con el fin de cobrarlo? ¿Su hermano, por aquel entonces delegado de Loterías y Apuestas del Estado en A Coruña, trato de ayudarlo en el proceso? Durante cinco jornadas, la Audiencia Provincial de A Coruña acogerá el proceso judicial en el que se sentarán en el banquillo los dos acusados. Ambos llegaron esta mañana al juzgado por separado y sin querer hacer declaraciones a los medios que, en medio de una gran expectación, esperaban a las puertas de la Audiencia.


La Fiscalía relata que el hombre, ya fallecido en 2014, al que se considera el legítimo propietario del décimo, acudió en julio de 2012 al establecimiento del lotero para comprobar si los boletos que tenía estaban premiados. No obstante, sostiene el Ministerio Público, el acusado “conocedor del alto importe del premio, se lo quedó para así, junto con los demás boletos, y no comunicó al apostante dicho extremo ni tampoco le devolvió el resguardo ni el comprobante expedido por el terminal”.

“Con el boleto en su poder y seguro del alto valor que tenía, ese mismo día acudió a la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado”, en la que estaba al frente su hermano “con la finalidad de acelerar los trámites del cobro del resguardo, prescindiendo de cualquier procedimiento reglado y como si fuese legítimo poseedor”. “Siendo plenamente consciente de la ilegitimidad de la posesión de este título por parte de su hermano”, asegura la Fiscalía, este “se dispuso a allanar el camino con actos tendentes “a disfrazar el verdadero origen del boleto” para “hacer efectivo el premio”. También, señala el Ministerio Público, “omitió toda actuación, como delegado provincial, que pudiese servir para verificar el origen real del boleto”.
La Fiscalía solicita para el lotero, Manuel Reija, seis años de cárcel por un delito de estafa o, alternativamente, por apropiación indebida. Para su hermano, Miguel Reija, pide la misma pena de prisión por blanqueo de capitales o por encubrimiento. Además, reclama que se entregue el boleto premiado a las herederas del presunto propietario, y, en el caso de que no puedan cobrarlo, que sean los dos acusados lo que abonen los 4,7 millones.


Hoy, en la primera sesión, se llevarán a cabo cuestiones previas, para pasar, mañana, al inicio de las testificales, con diez testimonios. El miércoles habrá otras cuatro declaraciones de testigos, además de las de cuatro agentes y tres testimonios de la parte de las acusaciones particulares. El jueves se presentarán pruebas por parte de los particulares y de la defensa, para concluir, el día 20, con más pruebas, interrogatorio de los acusados y conclusiones. Entonces quedará visto para sentencia un juicio sin precedentes.












