Nunzia Giannotta | "Estaría encantada, entrar en Heredeiros da Crus sería la hostia"
La artista italiana vuelve a dar un concierto con su banda, The Nunzia's, en el Garufa tras casi dos años

El de este sábado en el Garufa es un concierto especial, el primer concierto en sala en casi dos años de The Nunzia's. A las 22.30 horas comenzará "la locura", en una noche para la que la artista de origen italiano Nunzia Giannotta promete sorpresas y algo más que música.
¿Qué puede esperar el público que vaya al Garufa?
Pues lo que se pueden esperar, más que un concierto, es un show. La gente que me viene a ver a mí en solitario ya me conoce un poco, que yo monto show, pues imagínate con una banda. Lo que vamos a ofrecer es algo diferente, no es solo música en directo. Es algo que se van a divertir, van a bailar, van a reírse, se los van a pasar muy bien. Yo llevo dos años desaparecida de conciertos con la banda, desde que di a la luz a mi niña. Yo el año pasado hice muy poco. Esto para mí es un concierto muy importante porque además la gente está pagando para venir a vernos. Para mí significa mucho. Y la banda que tengo, hablamos de un saxofón, que es Álvaro Fernández, que estuvo de gira a nivel internacional, estuvo en México, estuvo en Colombia, estuvo en Inglaterra. Mi guitarrista David Alvarado, otro guitarrista que estuvo 22 años en Madrid y de gira a nivel nacional.
Tiene que estar emocionada con el concierto.
Estoy emocionada, ilusionada... no estoy nerviosa, esta vez no estoy nerviosa. Estoy más con una ilusión, con una ganas de explotar esa noche porque hay mucha gente que ha comprado en la preventa, no me lo esperaba. De verdad, no me esperaba tanta gente. Para mí, que no soy nadie... (ríe) Sí, soy un artista, soy cantante profesional, pero quiero decir, llenar una sala como Garufa, que es una sala muy conocida y estar eso, un año y pico sin hacer nada, me ilusiona mucho. Estoy con la adrenalina a tope. Tengo ganas de romper esa noche, de darlo todo.
Tiene que ser muy satisfactorio eso que dice, de parar casi dos años y encarar un concierto así sabiendo que hay buen ritmo de venta.
Sí, yo vivo de la música, entonces, cuando a la gente le interesa un artista... siempre digo que yo soy una pringada, quiero decir, yo voy a montar, desmontar... artista es la Pausini, que tiene todo (ríe). Yo voy a los restaurantes para que vosotros la gente se lo pase bien. Hay gente que viene a verme, sí, pero la gente sobre todo va a cenar y quiere un poco de música y pasárselo bien. Que conmigo se lo pasan bien y yo estoy contentísima. Pero este concierto a mí me sirve también para darme a mí respuesta. Que soy una persona muy conflictiva, muy autocrítica. Después del parto tenía un poco la autoestima... las hormonas te juegan muy mala pasada. Yo tuve un año un poco así, que me sentía un poco fracasada, que no avanzo, que luego, bueno, es verdad que estuve con Heredeiros da Crus, que he grabado una canción del disco con ellos, embarazada. Fue un embarazo maravilloso, al menos a nivel de trabajo. Pero con mi banda llevábamos dos años sin hacer un concierto con entrada. Y la última vez fue en la sala Garufa, llenándolo.
¿Y cómo fue aquel concierto?
Me lo pasé pipa. Perdóname la expresión, pero yo siempre digo que para mí fue como cuatro o cinco orgasmos (ríe). El día siguiente tenía una resaca emocional... Pero no lo viví cómo lo voy a vivir este año. ¿Sabes por qué? Porque no he tocado con esta formación hace dos años en la sala Garufa. O sea, hay un componente que sí se quedó, pero el resto son toda gente nueva y hay gente que me aporta, que me sostiene, que aunque yo este año no le di trabajo, están ahí, ¿sabes? No me han dejado. Y eso para mí vale un mogollón. Es un concierto que además de a nivel artístico, a nivel humano me siento arropada de amor, de respeto, de confianza.
Y sin hacer mucho spoiler, ¿qué se va a poder escuchar el sábado en Garufa?
Hay un invitado. Hay un invitado especial, que no es famoso. Es el hijo de un gran arreglista y productor que tenemos aquí en la zona y muy pronto va a participar en algo muy importante. Lo conocí actuando en una jamonería, en Vales, en Os Castros. Vio que tenía una camiseta de AC/DC y me dijo, “¿puedo cantar una de AC/DC?” Yo siempre acabo con ellos. Yo me quedé flipada. Y le dije: “te quiero mi concierto”. A mí me gusta dar espacio a esta gente, a estos chavales que van a ser el futuro. Y sobre todo si está cantando rock & roll. Toda Coruña debe escuchar a este chico.
Mencionaba a Heredeiros. Ahora que buscan voz tras la marcha de Javi Maneiro, ¿se han planteado que sea usted la voz después de haber colaborado ya con ellos?
Si quieren una chica, no habría problema. Tendría yo la prevalencia. Pero es muy probable que sea un chico. Yo lo entiendo porque Heredeiros de toda la vida siempre han sido solo chicos. A ver, que tampoco tiene que ser siempre lo mismo. Hablamos hace unos meses, cuando pasó lo que pasó, y ya me dijeron que si pensaban en poner una chica, no había duda que iba a ser yo. Pero aún no han decidido nada, este año no van a hacer nada. Pero ojalá, yo estaría encantada, entrar en Heredeiros sería la hostia.
Decía que siempre han sido solo chicos, pero Linkin Park también lo eran y con Emily Armstrong no les está yendo mal.
(Ríe). Yo no tengo filtros, entonces ya les dije que dos tetas y un culo siempre resuelven mejor que un chico (ríe). Se ríen, porque tengo bastante confianza. Pero repito que no han decidido nada, aún está todo en el aire. Yo no me espero nada. A lo mejor el día de mañana me llaman y vale, pero no estoy esperando. No me quiero hacer ilusiones. Pero claro, con ellos ya tengo, además de una colaboración, una amistad, un respeto, un cariño... y de hecho, algunos de ellos sí pueden van a venir al Garufa.












