La Policía Local de A Coruña sancionó en 2025 a una media de cinco ciclistas por semana
El 092 impuso 262 multas en un año en el que se endurecieron las normas para los usuarios

A Coruña endureció el año pasado sus normas para los usuarios de bicicletas. Y el saldo no fue otro que un total de 262 multas durante todo 2025. Es decir, una media de cinco sanciones por semana a los infractores sobre dos ruedas. La Policía Local, según afirmó el año pasado la alcaldesa, Inés Rey, impuso en 2024 más de “cien multas” a las personas que hacían un mal uso tanto de las bicicletas como de los patinetes. Por lo que perseguir las malas prácticas de este ya más que instaurado medio de transporte ha sido una cuestión tomada en serio.
Los motivos de las multas son variados: invadir aceras, saltarse semáforos en rojo, conducir con auriculares, utilizar el teléfono móvil o ir en dirección contraria, entre otros. La convivencia de las bicicletas con los peatones ha sido objeto de campañas de seguridad vial. Pero también de quejas de peatones que se sienten amenazados por estos vehículos, por lo que demandan mayor seguridad.
Las cuantías de las multas, a su vez, también son diferentes según el tipo de infracción, tal y como se recoge en la Ordenanza de Movilidad de A Coruña, aprobada en 2025. Las calificadas como leves ascienden a los cien euros, pero la mayor parte de las multas rondan los 200 euros, que normalmente se reducen a cien por pronto pago. En el caso de la conducción temeraria el importe llega a los 500 euros.
Estas últimas se tipifican como “muy graves” y, además de la temeridad, también se multa con esta cuantía por superar los límites máximos de velocidad establecidos, no respetar la prioridad peatonal en las zonas señalizadas o ser arrastrado o arrastrar otro vehículo. También es aquí donde aparece la multa de 500 euros por no bajarse de la bicicleta para cruzar un paso de peatones. Las sanciones graves, las de 200 euros, se imponen por superar una velocidad no considerada como infracción muy grave, saltarse señales de tráfico, viajar dos en una bicicleta, utilizar auriculares o manipular el móvil y circular por espacios sin permiso, como las aceras, o zonas peatonales, entre otras.
El hecho es que, pese a que el uso de la bicicleta y de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) sigue ganando peso en la ciudad, muchos usuarios todavía no respetan las normas a la hora de compartir espacio con los viandantes.












