El perreo y el buen tiempo salvaron la Semana Santa de A Coruña
El sol y las temperaturas veraniegas ayudaron a aliviar el efecto de la contención de gasto por parte de los coruñeses y los turistas, tanto en la hostelería como en el ocio nocturno
No puede existir una forma más gallega para que la hostelería y el ocio nocturno definan la Semana Santa y el volumen de trabajo y facturación que tuvieron durante esos días. La respuesta, básicamente, se reduce a un muy típico “bueeeno”, “depende” o, en resumen, que la sensación es de ni fu ni fa. El tiempo y alguna fiesta puntual salvaron y contrarrestaron el efecto de la pérdida de poder adquisitivo y la contención en el gasto por parte de los que se quedaron y los que llegaron de fuera.
Así lo entiende Héctor Cañete, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de A Coruña, quien da las gracias al cielo. “El tiempo vino a echarnos una mano y, a pesar de todos esos datos, hemos conseguido salvar los números”, dice. “Aunque no hubiera mucha gente, nos vamos a mover en cifras similares a las del año pasado. Se puede resumir en un gasto contenido por persona, con mucho miedo. Entre la vivienda, la cesta de la compra y guerra de Irán tenemos todos algo de miedo”, añade.
Si alguien vive del sol y de sus bonanzas ese es Alberto Boquete, propietario de La Mansión 1783 y presidente de los hosteleros de La Marina. Cifra en una subida de entre el 10 y el 15 por ciento la mejora en la facturación respecto a 2025. “Fue una Semana Santa muy buena, con visita de cruceristas y un turismo nacional que ayudó a dar buen ambiente; estamos deseando que se mantenga este buen tiempo, aunque aquí la alegría dura poco”, matiza el empresario.
En el polo opuesto se sitúa Emilio Ron, quien vive a caballo entre sus negocios de hostelería tradicional y el ocio nocturno. Ni siquiera el tiempo primaveral resultó salvador en este caso. “La valoración no es positiva, porque hubo un tránsito hacia destinos en los que el tiempo era más favorable; veníamos de un invierno muy complicado y se buscó un calor más intenso. Los números fueron peores que en 2025, porque dependemos de factores externos que no son fáciles de controlar”, dice el también director de operaciones de The Clab.
La noche
El aspecto que presentaba la noche de A Coruña, beneficiada por la ampliación de horario de dos horas en lo que respecta al cierre, fue de grandes picos y días no tan buenos. Por ejemplo, el Viernes Santo se convirtió en un rotundo éxito ‘La Casita de Lo Perreo’, un espectáculo celebrado en la sala Pelícano que tomó como referencia la estética y el montaje de la última gira de Bad Bunny. Además, en otros puntos del grupo, como la sala Inn, el ambiente sí fue constante durante toda la Semana Santa. El gerente, Luis Diz, habla de unos números similares a los de 2025. “Fue todo más o menos como el año pasado, muy similar”, reconoce. “Unos días fueron mejor que otros”, prosigue.
Finalmente, Antonio Ruiz, responsable de Quai, Piccadilly y La Calle, también tuvo una percepción positiva, pero con unos números, a falta de la contabilidad definitiva, también semejantes a los de 2025. “Por lo que vimos, no fue destacable para bien ni para mal”, asevera de la manera más gallega.








