El último tren hacia Barcelona, de nuevo lleno, se libra de otra ola de retrasos en la estación
Más del 70% de las frecuencias matinales con origen o destino A Coruña no fueron puntuales

La única frecuencia directa de tren con destino Barcelona se despidió este martes de A Coruña. Lo hizo lleno hasta la bandera, como solía acostumbrar en las cuatro jornadas semanales que partía desde la urbe herculina. Sobre la vía 10 decía “hasta pronto” un ‘Alvia catalán’ que espera volver a la ciudad tan solo unos meses después, aunque para entonces las instalaciones coruñesas lucirán muy diferentes. Desde este miércoles, el convoy trasladará su partida por completo a la estación de Vigo Urzaiz para seguir realizando –a diario– este servicio. El que actualmente se había convertido en el tren más problemático de A Coruña por la cantidad ingente de retrasos que acumulaba, en su última jornada salió en hora, aunque si bien es cierto que la demora la suele acumular con el trayecto avanzado. Una puntualidad que provocó que los viajeros saliesen ilesos de una nueva ola de retrasos en la estación de tren herculina.
En realidad, el problema lo originó uno de los trenes madrugadores –y uno de los más demandados por los usuarios– que partía desde Vigo a las 06.34 horas y que tenía prevista su llegada a las 08.18. Aunque finalmente no sería hasta pasadas las 09.00 horas. Según Renfe, el origen de la demora fue “una incidencia puntual operativa”, que provocó un gran impacto en los viajeros que a primera hora de la mañana se subieron a su tren con destino San Cristóbal. A su llegada a la terminal, muchos de los usuarios corrían hacia las paradas de taxis y bus con el objetivo de no demorar todavía más su arribo a sus lugares de estudio o trabajo en A Coruña.
Un retraso que, al tratarse de uno de los primeros convoyes de la jornada, generó demoras en los siguientes servicios. De hecho, durante la jornada del martes un 70% de las frecuencias matinales con origen o destino la ciudad no fueron puntuales. El más afectado, el que debía partir a las 09.00 horas en dirección hacia la ciudad olívica y que no lo haría hasta las 09.28. En ese transcurso de tiempo el caos se apoderó de nuevo de la terminal coruñesa, con largas colas siquiera con un final visible, por lo que muchos optaron por esperar en los aledaños a que ese tren finalmente estuviese disponible para el servicio.
Un suceso, cada vez menos ocasional, que acrecenta la necesidad de disponer de más material rodante, sobre todo, en el Eje Atlántico. Así lo considera la Plataforma de Usuarios Recurrentes de Media Distancia de Galicia, quienes lamentan el traslado a Vigo de la única frecuencia directa hacia Barcelona pero celebran que este mismo ‘Alvia catalán’ haya habilitado las plazas sinergiadas (reservables para abonados) a destinos más demandadas como Ourense o Santiago. “Una de nuestras principales reivindicaciones es aumentar la Oferta de Servicio Público (OSP) en horas punta donde existe demanda suficiente, evitando depender de uno o dos coches, acabar con retrasos habituales en los trayectos de vuelta o cambios como el actual en la ruta A Coruña-Vigo hacia Barcelona, que ‘visten a un santo y desvisten a otro’, aunque sea por obras”, inciden desde la plataforma.









