Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
El Ideal Gallego Fundado en 1917

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
A Coruña

Tatiana Tibuleac en la Fundación MOP: “A los españoles no les da miedo reír y llorar en la misma frase”

La autora de 'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes' inauguró el nuevo ciclo dedicado a escritoras de la Fundación MOP

La escritora de origen moldavo Tatiana Tibuleac conversó con la periodista Andrea Aguilar
La escritora de origen moldavo Tatiana Tibuleac conversó con la periodista Andrea Aguilar
Fundación MOP
0620_bonilla_redideal_251121_veronica.gif
0620_wayalia_redideal_251121_carlos.gif
LICEO-620X50

Una obra que empezó “casi por el final” y que no estaba “planificada” como se suelen idear los libros dio vida a un fenómeno editorial a muchos kilómetros de su lugar de origen. La autora de origen moldavo Tatiana Tibuleac inauguró esta tarde el nuevo ciclo de ‘The MOP Talks’ dedicado a escritoras para hablar sobre el fenómeno de ‘El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes’ y de ‘El jardín de vidrio’.

Lo hizo acompañada de la periodista Andrea Aguilar y con un fondo inicial especial: una fotografía tomada por ella de un lugar en Francia en el que veraneó con su familia y que, de muchas maneras, fue el germen de ‘El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes’. Se trataba de una fotografía en la que se veía la casa y unos girasoles, muy presentes en la obra, mojados tras el paso de la lluvia: “La belleza desapareció, pero seguían ahí, eran bellos de otro modo. Cuando veo algo feo, trato de encontrar lo valioso”, aseguraba Tibuleac.

Ese verano “sentí demasiadas cosas”, apuntaba la autora, que al igual que Aleksy, el protagonista de la novela, con su madre, se reconcilió con su padre, en su caso gracias a “su faceta como abuelo”. “Tuve la urgencia de contarle a mis hijos que los amo, es como un mensaje en una botella”, explicó.

El libro intercala capítulos al uso con pequeños fragmentos más poéticos en torno a los ojos verdes de la madre de Aleksy. Sobre esto fue cuestionada Tibuleac, que respondía tajante: “No creo que haya mucha poesía, no lo considero poesía. No pienso tanto en la forma, era mi manera de pausar tras momentos más difíciles de la novela, de decir algo bonito después de tantas cosas feas”.

A raíz de las preguntas sobre su segundo libro, reflexionó sobre su Moldavia natal y sobre su historia, a raíz de la reflexión sobre los idiomas que hace al inicio. Aseguraba Tibuleac que “el moldavo es un idioma inventando para mantener Moldavia separada”, explicando que era una mezcla de ruso y de rumano por la que le llegó a preguntar su hija: “Es una parte de nuestra vida difícil de explicar a quienes vienen detrás”.

Fenómeno editorial

Su primera novela fue un éxito en España y Tibuleac no dudó en recordar que entre los españoles y los rumanos “hay muchas similitudes”, enumerando el rol de las mujeres o de sus papeles como madres, entre otros.

“Estoy muy agradecida a los lectores españoles por el recibimiento”, afirmaba la autora, que apuntaba que habían leído la obra “del mismo modo que los lectores rumanos lo hicieron originalmente”. Tras bromear con que cuando necesita una “inyección de color” viene a España, aseguró sobre los lectores: “A los españoles no les da miedo reír y llorar en la misma frase”

0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina.gif
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina