El lugar más 'cool' de A Coruña para ver el eclipse se quedará pequeño
Esta semana hubo más de 100 personas cada día para disfrutar de la puesta de sol en la plaza de la Domus

Las redes sociales, los influencers y la simple búsqueda compulsiva de la experiencia ha minimizado y casi imposibilitado la existencia de aquellos rincones que convertían en mágico un momento, un viaje, o únicamente una forma diferente de vivir un momento determinado. Ese sitio ‘que solo tú y yo sabemos’ empezó siendo, por ejemplo, el bar de tapas y comida casera Uni, aliado estratégicamente con la plaza de la Domus y con una forma de balcón sobre la bahía de A Coruña que unos pocos vecinos de Monte Alto convirtieron en una especie de tardeo. Hace tiempo que no es así, y de hecho se espera abarrote para el día 12 de agosto, día en el que A Coruña será uno de los mejores lugares posibles para contemplar el eclipse total de sol.
La familia propietaria del establecimiento, donde no se admiten reservas y en el que encontrar sitio es a veces una cuestión de paciencia, escapa de cualquier tipo de promoción o actividad vinculada con el llamado evento astronómico del año. De hecho, prefiere no hacer declaraciones al respecto porque, viendo la que se ha montado con las primeras puestas de sol de la primavera, saben que en agosto aquello puede ser uno de los puntos con más densidad de personas por metro cuadrado.
En el balcón de la Domus y la placita que muchos usan para el tardeo como una especie de terraza del Uni apenas caben unas decenas de visitantes. Sin embargo, esta semana, varios de los que disfrutaban de las vistas, ya sugirieron acudir temprano para encontrar sitio en agosto. “Como si tengo que venir a primera hora, como en la playa”, advierte una persona de mediana edad que trata de convencer a sus amigos. Otros, en cambio, se imaginan la que se puede liar y recomiendan ubicaciones más tranquilas. “Si a golpe de marzo estamos así, yo paso de chocar con la gente por un eclipse”, responde un amigo.
Dejarlo estar
El Uni, que tiene 52 años, tiene habilitado un espacio para recoger bebidas y tapas para llevar a la placita. Pero a los que conviven con una postal idílica y una cocina cuanto menos de notable ni se les pasa por la cabeza intentar buscar una gallina de los huevos de oro. “Déjalo estar”, sentencian.
Cada coruñés, así como los visitantes, elegirá su manera de vivir un día histórico. Sin embargo, el hecho de que durante esta semana hubiera más de 100 personas cada día para disfrutar de las puestas de sol en ese punto es todo un indicativo.













