El Agra do Orzán supera ya los 60.000 habitantes por kilómetro cuadrado
El incremento en el número de vecinos del último año se refleja sobre todo en este barrio popular y multicultural

A Coruña empezó el año con la confirmación de que había superado los 250.000 habitantes (252.167), lo que no es nada fácil con un crecimiento vegetativo tan bajo de la población. Obviamente, la inmigración es la principal razón por la que las grandes ciudades gallegas están creciendo, en detrimento de zonas más rurales. Pero quizá denominar A Coruña “gran ciudad” es exagerar. No solo porque a nivel español no pasa de ser tamaño medio sino porque su término municipal es considerablemente pequeño. Esto le ha llevado a figurar como la ciudad con mayor densidad de población de España y en el núcleo de este fenómeno, se encuentra el Agra do Orzán, un lugar tradicionalmente inmigrante, que en 2025 ha superado la barrera de las 60.000 personas por kilómetro cuadrado mientras que el de la ciudad es de 6.588.
Esto es más novedoso de lo que parece porque aunque el Agra do Orzán siempre ha sido el barrio más densamente poblado de A Coruña, esta densidad había ido reduciéndose año tras año desde 2004, cuando era de más de 63.600 y en 2012 había caído ya por debajo de 60.000. No ha sido hasta el año pasado que ha vuelto a superar esta cifra. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) que recoge el Observatorio municipal, sin embargo, señalan que no es el Agra el barrio que más ha crecido en los últimos diez años. En la distribución por distritos que se hace en el análisis demográfico, se refleja en el 1, que abarca desde el Orzán a la Ciudad Vieja, ha crecido casi un 8% desde 2015 a 2025.
Aunque los poco más de 11.000 habitantes que alberga esta zona lo convierten en prácticamente vacío si se compara con el Agra do Orzán, el incremento de población que ha sufrido en los últimos años resulta destacable, sobre todo si se tiene en cuenta que durante mucho tiempo había permanecido estancado. Leonardo Méndez, presidente de la asociación de vecinos del casco antiguo, reconoce que, poco a poco, las cosas están cambiando. “En la Ciudad vieja se han reformado muchos edificios. De hecho, hay partes del pavimento dañadas y es justo por el tránsito de vehículos de obra”, comenta.
El fin de la crisis inmobiliaria y la urgencia por la rehabilitación también se dejan notar en el Orzán que, aunque aún alberga muchos edificios ruinosos, también registra una considerable actividad, igual que calles como Panaderas o la estrecha de San Andrés están experimentando a día de hoy.

Crecimiento leve
Sin embargo, la actividad inmobiliaria no basta para explicar este fenómeno, sobre todo porque otro barrio con mucha actividad, el de Monte Alto, que está incluido en el distrito 2, apenas ha visto incrementada su densidad de población durante la última década, menos 500 personas.
Lo mismo ocurre con otro distritos considerados como muy populosos el 4 (Cuatro Caminos, Juan Flórez) o el 5 (Labañou). En todos los casos, el crecimiento de la densidad de población es de apenas unos pocos cientos. Hay que señalar un hecho interesante, que es que por primera vez, el distrito 9, que incluye A Zapateira y Novo Mesoiro, el de menor densidad de población, dado que solo algunas zonas están pobladas (hay grandes espacios verdes así como el polígono comercial de Pocomaco) ha superado el millar de habitantes por kilómetro cuadrado por primera vez en su historia.
Pero el Agra do Orzán sigue batiendo todos los récords. En estos los últimos diez años, el número de residentes por kilómetro cuadrado se incrementó en casi dos mil, muy por encima de cualquier otro. El siguiente en el distrito 4, que engloba Os Mallos y la Sagrada Familia. Todos se encuentran entre las dos rondas, donde tradicionalmente se ha acumulado la inmigración en A Coruña. Primero gallega y española, en los años setenta y ahora extranjera.
Nadie lo sabe mejor que Flor Antelo, la presidenta de la asociación de vecinos del Agra do Orzán, que lleva viviendo en el barrio desde 1975. En aquella época la ronda de Outeiro ni siquiera estaba asfaltada, y marcaba el límite urbano de A Coruña. Pero el desarrollismo vino a cambiar las cosas. “Viño xente da Costa da Morte, de Arzúa, de Melide”, enumera. Ahora vienen de lugares muchos más lejanos. Eso también lo sabe Antelo, que ejerció como profesora durante muchos años en el CEIP Raquel Camacho. Ahora jubilada, recuerda que en su tiempo había nada menos que 37 nacionalidades. La mayor parte de Sudamérica: Venezuela, Colombia y Perú encabezan la lista, aunque el continente africano está bien representado por los senegaleses como la nacionalidad más abundante.
Vivir tan apretados es un fenómeno que no ha afectado a la convivencia, según la asociación de vecinos
Puede decirse que el Agra es un ejemplo de convivencia. “Levamonos ben. Non hai máis delincuencia que noutras zonas da cidade. E iso que, nalgunhas horas, pola rúa Barcelona non podes camiñar”, explica. Dado que hay muy pocas calles peatonales, (la de Barcelona y la pequeña de San Leopoldo) y solo un espacio de ocio, el de la plaza de As Conchiñas, los residentes del Agra do Orzán están acostumbrados a esta sensación de abarrote, aunque no esté exenta de fricciones. Pero Antelo insiste en ese punto: “Non nos chegan queixas. Algunha puntual, pero non máis que en outros sitios”. Muchos de los que en su día habitaron el Agra do Orzán se mudaron a otros lugares por motivos laborales, la mayoría, o simplemente para mejorar sus condiciones de vida, buscando un barrio menos masificado, pero Antelo asegura que cuando se encuentra con alguien cuyas raíces se encuentran allí siempre lo tienen muy a gala. “Todo o mundo viviu no Agra do Orzán”, señala la presidenta de la asociación del barrio, que recuerda orgullosa que la galardonada como mejor actriz en los premios Maestre Mateo por su interpretación de la mujer de Castelao en ‘Antes que Nós’, Cris Iglesias, mencionó orgullosa que procede de este barrio multiétnico y multicultural, pero también muy gallego.
El crecimiento del Agra do Orzán continúa actualmente a pesar de que se enfrenta al mismo problema de escasez de vivienda disponible que el resto de la ciudad. Que siga siendo el destino de tantos inmigrantes, por encima del resto de la ciudad, se explica en parte porque las diáspora tienden a concentrarse de forma natural, para formar nuevas comunidades en el exilio, pero sobre todo por el precio de la vivienda.
La vivienda al alza
Porque, aunque un hogar sea cada vez más un lujo en A Coruña, todavía hay diferencias por distritos, según los inmuebles ofertados en el portal inmobiliario. La Ciudad Vieja supera con creces la media de toda la urbe, con un precio por metro cuadrado de 3.824 euros. Le siguen el Ensanche-Juan Flórez, con 3.722; Monte Alto, con 3.624; Cuatro Caminos (3.439); Riazor/Visma (3.132); Os Mallos (2.827); Vioño (2.664); Os Castros/O Castrillón (2.594); Someso/Matogrande (2.480); y el Agra do Orzán/O Ventorrillo, con un precio medio de 2.328 euros, el segundo más bajo de todas las zonas, superando solo a A Zapateira (2.038).
Pero son muchos los que viven de alquiler en el Agra do Orzán, y ese caso, tienen que afrontar también las mismas subidas de precios que se registran en toda la ciudad. En ese aspecto, el barrio más poblado de A Coruña no es ninguna isla, por mucho que esté rodeada por las rondas. De hecho, en el último trimestre del año pasado, fue este distrito de la ciudad, junto con el de O Ventorrillo, los que experimentaron las mayores subidas del arrendamiento.
En el caso del primero, un 2,5% más que en septiembre, alcanzando los 10 euros el metro cuadrado. Es, además, un 14,3% más que en el mismo periodo de hace un año. De cualquier manera, el precio máximo hasta la fecha en el Agra do Orzán ya se había alcanzado en abril del año pasado (10,2 euros el metro cuadrado). Pero sigue siendo el barrio de precios más populares, y por eso también es el más populoso.
Entre las más densamente pobladas a escala nacional
La afirmación de que A Coruña sea una de las ciudades más densamente pobladas de España no hace justicia a un fenómeno tan llamativo. Solo lugares superpoblados como Barcelona (17.169) o Badalona (10.798) y todo el anillo de municipios que le rodean pueden hacerle sombra. Con 6.588 habitantes por kilómetro cuadrado, Deja pequeño a Vigo (2.709) la única otra ciudad que puede comparársele en esta métrica. La densidad poblacional de Santiago, por ejemplo, es de 452. Ni Madrid ni ninguno d elos municipios que le rodean llega siquiera a los 6.000, por ejemplo. Este fenómeno tiene algunas ventajas, porque permite la movilidad sostenible, favoreciendo el desplazmiento a pie, y la ubicación de servicios públicos de cercanías. En el lado opuesto, un término municipal de 37,8 kilómetros cuadrados reduce mucho el espacio disponible. Y sobre todo, a forzar la sociabilidad.














