Desde Mazaricos y mazo ricos: así es la nueva heladería en La Marina de A Coruña
El antiguo local de La Italiana se estrenó con una gran expectación y una gran valoración de los catadores

El bajo del número 9 de la Avenida de Montoto vuelve a ser una heladería, y con eso ha subido como la espuma lo que los modernos denominarían como el hype de la nostalgia. Posiblemente sea una expresión que buena parte de los que disfrutaron de aquel templo no utilizarían, así que puede definirse la apertura del establecimiento como un guiño a algunos de los recuerdos de la infancia de muchos coruñeses. La realidad es que sobre Desseo, la cadena nacida hace un año en Vigo y que con el de A Coruña suma ya ocho heladerías, recae una enorme responsabilidad.
Y es que una cosa es llegar avalado por el éxito en Samil, Carril, Santiago o Ribadeo, y otra es abrirse hueco desde los primeros despachos en plena milla de oro del helado. Con Desseo son ya diez los establecimientos de la especialidad en pleno centro de A Coruña, incluyendo algunas franquicias de renombre internacional como Amorino o Farggi. Las armas con las que se presenta para deleitar, nunca mejor dicho, son un producto artesano, elaborado en Santiago con leche de Mazaricos, así como una amplia carta de 24 sabores y un espacio que llama la atención por su respeto al pasado, en la estructura, y su vanguardista mobiliario. En breve, además, incorporará ocho mesas de terraza.

Sobre el papel, todo muy bonito, pero incluso la propiedad quiso estar presente para catar las sensaciones de los primeros clientes. Y el resultado superó con creces a la expectativa. El helado de Desseo tiene personalidad y potencial, especialmente en sus sabores más cítricos. Por ejemplo, Alfonso, un joven que confesó acudir a la apertura después de leer la noticia de El Ideal Gallego, ya lo sitúa entre sus favoritos de la milla de oro. “Está muy rico, digamos que entra mi top 2, es el segundo que más me gusta”, dice sin querer apuntar a su favorito y mientras disfruta de un cono de coco con arroz con leche.

Fieles
David y Uxía, padre e hija, prefirieron el de vainilla con fresas. “Hai moitas heladerías nesta zona e moita competencia”, dicen sobre el futuro que le auguran a Desseo. “Nós somos moi fieis a Puerta Real, pero hoxe (por ayer) quixemos probar estes”, añaden.
Luis y Elena, sentados en el interior con la pausa de quien tiene toda una vida trabajada y una jubilación ganada, reconocen que no se olvidan de La Italiana y que por eso han regresado a ese mismo bajo: “Era a nosa favorita, a número un”. No obstante, el chocolate de Dubai o el Ferrero Rocher son mucho menos clásicos. Los complementan con turrón y mandarina.
Pero no todo se queda en los helados. Dos familias al completo disfrutaron también en los primeros minutos de aventura de Desseo de los gofres sin gluten que suponen otro de los reclamos de la empresa. Pronto, anuncia la propiedad, habrá nuevas sorpresas solo para el establecimiento herculino,
Por lo tanto, y para ser un primer día en un espacio tan exigente, la sensación tanto de los clientes como de la empresa es de haber solventado con nota el examen.












