El aviso de las empresas de Galicia ante la guerra de Irán: “El sector lo tendrá que repercutir. Nuestros márgenes son muy escasos”
Productores de piensos y Cámara de Comercio de A Coruña alertan de posibles subidas de precios por el conflicto bélico

A Coruña y Teherán son dos ciudades que están separadas por más de 6.000 kilómetros. Pese a esta enorme distancia, las consecuencias de la guerra en Irán, tras los ataques de Estados Unidos e Israel, han llegado a Galicia rápidamente, ya que la economía globalizada no entiende de fronteras.
La Asociación Gallega de Fabricantes de Alimentos Compuestos (Agafac) es una entidad que tiene su sede en el muelle de San Diego y está constituida por 23 empresas del sector de los piensos. Su director, Bruno Beade, advierte de que las materias primas cotizan en los mercados internacionales y que estas compañías gallegas importan cerca del 80% para poder elaborar sus productos. “Cualquier noticia de guerra afecta al precio”, asegura.
Estas compañías del sector agroalimentario están muy afectadas porque dependen del precio de la electricidad, del combustible, el coste del transporte marítimo y de la cotización de materias primas, que no han parado de subir de precio desde el estallido del conflicto bélico. Beade explica que los miembros de Agafac están “preocupados” porque los “costes” se están incrementando.
También realiza una importante advertencia. “El sector lo tendrá que repercutir. Nuestros márgenes son muy escasos. Ante cualquier incremento del coste de producción, te quedas sin margen”, señala.
Desafíos
La Cámara de Comercio de A Coruña señala que observa “con extrema vigilancia el conflicto bélico en Irán” desde su comienzo en febrero y que, aunque la exposición comercial directa de la provincia es “moderada”, la naturaleza de la industria y la dependencia logística plantean “algunos desafíos” a nivel energético y logístico.
Esta institución indica que el tejido empresarial coruñés se ve afectado por la “inestabilidad” en el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. En concreto, advierte de que el repunte del precio del crudo, que ya alcanza niveles cercanos a los 100 dólares, impacta “de forma directa” en los costes de la industria electro-intensiva.
Ante este escenario, la Cámara advierte de que esto puede provocar subidas de precios. “El traslado de estos costes energéticos a la cadena de valor podría elevar la inflación local, afectando al consumo y retrasando la flexibilización de tipos de interés”, asegura.
La seguridad de las rutas marítimas, claves para el puerto coruñés, es un punto que preocupa a la entidad. “El reinicio de ataques en el Mar Rojo obliga al desvío de buques por el Cabo de Buena Esperanza. Esto implica entre 10 y 15 días adicionales de tránsito para las mercancías coruñesas con origen o destino en Asia”, afirma.
La Cámara de Comercio aprecia posibles impactos en los sectores del textil y electrónica, por el “riesgo de desabastecimiento de componentes y productos acabados”; en el agroalimentario, por el incremento en los plazos de entrega de mercancía perecedera; y en la industria del plástico y química, por el encarecimiento de polímeros. También ve peligros para las empresas de ingeniería, por suspensión de licitaciones en Oriente Medio; y turismo, debido al alza del combustible.
El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Juan Manuel Vieites señaló recientemente que el conflicto está creando “mucha incertidumbre” a nivel económico y que el incremento de los precios de los combustibles, del petróleo y del gas repercute en todo el mundo. “Eso significa que si se alarga en el tiempo esta guerra, realmente todos los bolsillos de los ciudadanos se van a ver repercutidos”, alertó.












