A Coruña bebió "suficiente cerveza para llenar el río Liffey” por San Patricio
La organización y los hosteleros califican de “histórico” el evento y cifran en unos 10.000 litros la venta de pintas

A Coruña ha cambiado tanto en su forma de concebir el ocio que una apuesta como la de San Patricio, hasta hace no mucho reducto para unos cuantos cerveceros ansiosos de fiesta, se perfilaba este año ganadora desde antes de empezar. Aún así, ha sido capaz de superar todas las expectativas y dejar tanto el mayor riego de cerveza despachada como de clientes involucrados en lo que es ya una de las grandes citas del año.
Hay que diferenciar las dos grandes victorias de la edición de San Patricio. Por un lado, está el éxito comercial. Sin embargo, más allá de eso, de lo que se siente más orgullosa la organización es del éxito y la comunión que supuso el Saint Patrick’s Festival con empresarios, vecinos y Ayuntamiento de la mano. “Tanto la organización como el Ayuntamiento, O’Hara’s, los vecinos y los locales han quedado muy contentos. Hemos puesto la semilla para los próximos años, y en cuanto la ruta fue sin duda el mejor año, porque todos los locales han vendido más que el año anterior”, indica Alfonso Pequeño, Brand Ambassador de Estrella Galicia y uno de los impulsores de la ruta Pub Crawl.
Esa es la forma oficialista y gallega de definirlo, para un irlandés como Paul Jeffrey, del Pío Pío, queda más gráfico dicho así: “Fue otro festival fantástico, el mejor de los cuatro años que llevamos; agotamos el estofado y consumimos suficiente O’Hara’s para llenar el río Liffey, fue una espectacular experiencia para celebrar mi bonito país. Gracias a todos”. Según fuentes oficiales, el riego se acercó a 10.000 litros. Del resto de actores de la ruta, Jaime Valle, de Delirium, destaca el concierto del viernes “y la locura del martes con la Champions y los erasmus”. Por su parte, María Sanmartín, de Green Street, indica: “Ha sido un año increíble, la respuesta de la gente un viernes nos dejó temblando. Cada año la gente lo vive más y tienen más ilusión por unas fechas que solían pasar desapercibidas”. Diego Rama, de Creedence Bar, finaliza: “Por litros vendidos, seguro que ha sido el mejor año, pero también en ilusión y ganas de trabajar".











