El ‘cierre’ provisional de la estación de tren de A Coruña aumentará un 150% los tiempos de viaje en el Eje Atlántico
Renfe advierte a los usuarios con billete para los días 27 y 28 de la posibilidad de que se adelanten algunas salidas

Un año después de que Renfe y el Adif convocasen un total de siete días de huelga en todo el país como medida de presión ante la gestión del traspaso de Rodalies a Cataluña –lo que provocó paros completos y múltiples retrasos en el transporte ferroviario con origen o destino A Coruña–, un nuevo acontecimiento vuelve a atormentar a los viajeros en tren de la urbe herculina en las vísperas de Semana Santa. En este caso, el nuevo caos se debe al ‘cierre’ provisional previsto en la estación coruñesa durante los días 27 y 28 de marzo. Un ‘cierre’ que provocará un aumento del 150% en los tiempos de viaje, al menos, en el Eje Atlántico.
La interrupción en la terminal se debe a la realización de actuaciones tanto para la remodelación de la futura intermodal como para habilitar un desvío al que será el nuevo acceso ferroviario al Puerto Exterior. Unos trabajos, según explicó la operadora pública “incompatibles con la circulación de trenes, viéndose afectados los últimos servicios de la tarde del viernes 27 con destino A Coruña y, hasta el mediodía del sábado 28, las circulaciones con origen o destino la estación coruñesa”. En concreto, la afectación conlleva la modificación del servicio en las líneas de Media Distancia que conectan A Coruña con Vigo, Ourense y Madrid (vía Santiago de Compostela), Ferrol y Lugo.
De esta forma, para garantizar la movilidad de las personas con billetes en esas fechas, la compañía habilitará un total de 53 autobuses y diez taxis. Algo que podría aumentar en caso de que la demanda así lo requiera. No obstante, esta modificación conllevará un gran retraso en la duración de los tiempos de viaje. En el caso del trayecto A Coruña Santiago, el convoy que recorre la línea tarda aproximadamente media hora. Durante la tarde del 27 y la mañana del 28, esto incrementará a la hora y quince minutos, lo que provocará un retraso en la partida desde la capital gallega hasta Ourense, Vigo o Madrid.
Todavía más podría ser en el caso de los servicios regionales, que suele tardar unos 45 minutos en llegar a Santiago y que podría incluso superar la hora y media en el caso de su alternativa por carretera. Algo similar en los trayectos hacia Ferrol y Lugo, aunque, en este caso, el transporte sobre raíles no supera en demanda a la que suelen registrar los buses. De hecho, cabe destacar que con destino la ciudad lucense tan solo son dos las frecuencias directas que se ofrecen a diario. En el caso de la ciudad departamental suben a cinco. Debido al aumento en el tiempo de viaje, la compañía advierte a los usuarios de la posibilidad de que se adelante algunas de las salidas desde la ciudad coruñesa.

Nuevos convoyes pintados
El vandalismo en forma de expresión artística en los convoyes que prestan servicio en el Eje Atlántico está empezando a ser un problema cada vez mayor. Los grafitis, que desde Renfe cifran el coste de limpieza en unos 210.000 euros por tren, provocan la supresión de material en la línea durante unos días y, a su vez, impide que se refuerce en frecuencias que habitualmente se prestan en doble composición.
Durante la jornada de ayer, los viajeros que utilizaron uno de los primeros servicios con destino Vigo se sorprendieron al ver una nueva pintada en su tren, aunque si bien es cierto que esto no impidió su partida hacia la ciudad olívica.











