El Cortinas, un ladrón de A Coruña con gusto refinado y que acumula más de 85 detenciones
Otros también lo califican como “el dandi del 15002”; cuando lo identifican no opone resistencia y alterna entradas y salidas de la cárcel

Probablemente sea cuestión de los años eso de quejarse de las nuevas generaciones, de la pérdida de valores y lo de idealizar la educación del pasado. Lo hacían los abuelos de los que ahora son abuelos, y lo harán probablemente sus nietos en unos años. Sin embargo, incluso la Policía muestra cierto ‘respeto’ hacia un tipo de malhechor que empieza a escasear, de esos con la sofisticación por bandera a la hora de ponerse el ‘mono’ de trabajo. Uno de los últimos estandartes en A Coruña es, curiosamente, la persona que ostenta el récord de detenciones por ser demasiado amigo de lo ajeno: más de 85 registradas, con algún paso por Teixeiro entre medias.
Conocido como ‘El Cortinas’, los que le han puesto las esposas lo definen como “el dandi del 15002” o “el príncipe de los ladrones”. Su estética, a medio camino entre la elegancia y lo hortera, hace que otros lo comparen con El Perchas, a quien muchos elevaron a la categoría de galán koruño por excelencia. El hecho de que muchas se apoye en una muleta la confiere si cabe más mística, como de personaje de ‘Sospechosos habituales’. Sin embargo, bajo esa apariencia de señorito se esconde toda una amenaza para el comercio local, especialmente del entorno de la plaza de Lugo y la zona centro. “Su predilección son los bolsos de alta gama”, afirma un investigador. “Lleva bolsas de buenas marcas para aparentar, además de bolsas faraday (recubiertas de aluminio) para que no salten las alarmas”, añade. También siente predilección, dice, “por las perfumerías”.
Comparan su ‘jornada laboral’ con la de un trabajador al uso. “Se lleva productos de hasta 400 euros (para evitar el delito), vacía la mercancía y regresa; en total hará unas ocho horas, como un trabajador normal”, afirman fuentes policiales. Sin embargo, con un rostro y una apariencia tan reconocibles, ¿cómo es posible que aún siga consiguiendo esquivar la vigilancia? La clave está en la rotación de los turnos laborales. “Es tan conocido que, cuando acude la Policía, las dependientas ya se refieren a él como El Cortinas o El Dandi, pero le encanta cuando hay un cambio de trabajadoras, es cuando mejor trabaja”, explican otros de los que han tenido que acompañarle a dependencias policiales.
Tampoco se olvidan de él en los supermercados, donde ha perpetrado otros delitos menores de perfil más bajo. “Aunque lo que a él le gusta de verdad es el lujo”, sentencian sus viejos conocidos entre los agentes.
En prisión
Cerca de cumplir los 60 años y natural del entorno de Orillamar y Monte Alto, El Cortinas es también conocido por los más veteranos del entorno. Según afirman, “ahora mismo está en Teixeiro, pero pronto saldrá”. Lo cierto es que, pese a su largo periodo de actividad, tampoco es que el amigo de lo ajeno haya acumulado precisamente una fortuna. “Le gusta gastarse el dinero en malos hábitos, entre mujeres y sustancias”, comentan quienes le conocen más o menos bien. De hecho, una de sus habituales acompañantes suele trabajar “como señuelo” en tiendas de mujeres.
Eso sí, cuando le cogen con las manos en la masa, El Cortinas no corre, no trata de escapar y no opone resistencia. Se ha acostumbrado a tratar con la Policía, y lo hace con cierta cordialidad, sabedoras ambas partes de que no será la última ocasión en la que tengan que verse las caras.












