Monta el mercadillo más Cuqui de A Coruña para aliviar el dolor de su perro
Cynthia Cean se desprenderá de parte de su fondo de armario para recaudar fondos y ayudar con el desembolso que supone operar a su perro de un osteosarcoma

Quienes no tienen una mascota observan y hasta valoran con una distancia poco empática el sufrimiento que puede provocar el dolor de uno de los dos miembros de la relación que en su día se dio en llamar amo-animal, y a la que los nuevos tiempos ha bautizado en términos mucho más próximos. Sin embargo, lo que de verdad importa, el vínculo emocional entre un humano y su perro, no deja de sorprender y emocionar con casos como el de Cynthia Cean, una coruñesa que ha volcado su vida en el cuidado de Cuqui y que ahora ha emprendido toda una campaña para aliviar el sufrimiento del que durante sus ocho años ha sido su compañero de viaje.
Ha montado desde un mercadillo benéfico a un crowdfunding para poder asumir y garantizar la atención necesaria del osteosarcoma que le fue diagnosticado recientemente, y que le ha llevado a dejarse más de 4.000 euros en medicación. Básicamente, se trata de un cáncer de huesos que provocará que hoy mismo se le ampute una pata, pero que le permitirá llevar una vida saludable y libre de dolor. “Podrá saltar y valerse perfectamente con sus tres patas”, dice Cynthia, quien deberá abonar 1.200 euros más en concepto de cirugía. La imagen del convaleciente Cuqui, un cruce de pastor alemán y mastín, ha circulado por las redes sociales de los coruñeses en los últimos días, y su propietaria ha visto la luz en esa empatía y cariño que ha recibido. Por ejemplo, a través de la página gofund.me ha recibido ya más de 400 euros de manera anónima. “Quiero que toda esa gente que ha colaborado sepa que estoy muy agradecida, pero no manejo demasiado bien las redes y no sabía cómo agradecerlo uno por uno”, subraya.
Ciudad Vieja
Puede decirse que Cynthia se dejará en la salud de su perro una parte importante de sus recuerdos. No es que vaya a tirar la casa por la ventana, pero casi. En el bajo del número 3 de la calle Santo Domingo, y gracias a la colaboración de la propietaria, podrá activar durante un mes y después de la obtención de los permisos pertinentes, y un mercadillo de ropa, calzado, complementos y todo lo que encuentre por casa y pueda resultar interesante para otros. Todavía no hay fecha de inicio, pero será inminente y una vez superado el posoperatorio del can.
Cuqui y Cynthia se conocieron jhace ocho años, cuando la vecina de la Ciudad Vieja adoptó a su actual compañero y otros dos perros, a los que buscó casa. Ninguno ha tenido una vida sencilla, aunque las situaciones de abandono en un contenedor y otros malos tratos fueron especialmente crueles con los que no se quedaron con ella. Por eso, y por casi una década de convivencia, Cynthia siente la necesidad de volcar su vida y sus esfuerzos con quien le ha dado tantos buenos momentos. De hecho, sus vacaciones serán por y para su perro, ya que los días libres de 2026 no serán un viaje, se los llevará el deber para con Cuqui.










