La realidad de los auxiliares de conversación en A Coruña, el “refuerzo” educativo que pende de un hilo
Román Rodríguez explicó que Galicia abandonará el programa si el Gobierno central “non ofrece garantías”

Desde el curso educativo 2009-10 A Coruña lleva apostando por integrar a auxiliares de conversación en las aulas de sus colegios, un “refuerzo” educativo para muchos alumnos de la ciudad. No obstante, más de quince años después, el programa –diseñado por el Ministerio de Educación– pende de un hilo. De hecho, tal y como explicó el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, en los últimos días, Galicia tendrá que abandonar esta iniciativa si el Gobierno central “non ofrece garantías” y si los ministerios de Educación y Trabajo no encuentran “una solución inmediata”.
El problema reside en que la iniciativa del departamento que dirige Milagros Tolón (PSOE) por la que estudiantes nativos de otros países prestan apoyo en los centros educativos, está amenazada por las inspecciones del Ministerio de Trabajo, del que es titular Yolanda Díaz (Sumar). En este sentido, Trabajo comenzó a investigar –y a multar– a varias comunidades al entender que muchos de estos estudiantes están ejerciendo como “falsos becarios”, sin tener un contrato laboral al uso, así como su correspondiente cotización a la Seguridad Social.
Algo que, según la Xunta, choca con la realidad de este programa en Galicia, que cuenta actualmente con un total de 690 auxiliares (multiplica por diez la cifra del curso 2009-10) de 19 nacionalidades diferentes, repartidos en 791 centros educativos de toda la comunidad.
Panorama actual
En A Coruña, son un total de 49 los auxiliares de conversación –segunda ciudad de Galicia con más estudiantes, solo por detrás de Vigo– los que prestan apoyo docente en los colegios e institutos. La mayoría de ellos, estadounidenses (444 en toda la comunidad), aunque también de procedencia británica, india, filipina o francesa, entre otras.
Estos auxiliares de conversación colaboran con los docentes en la enseñanza de idiomas, principalmente en inglés, aunque no siempre. Su labor incluye enseñar conversación, preparar actividades, presentaciones o juegos, o simplemente charlar con el alumnado en su idioma nativo.
Una de las docentes de apoyo bajo el paraguas de este programa en el CEIP Víctor López Seoane (lleva desde el curso 2013-14) es Kristina Medlock, estudiante de último curso de doctorado. Desde que Medlock llegó al colegio de Monte Alto, la experiencia lingüística de los alumnos no pudo ir a mejor. Así lo considera la directora del centro, Carmen Franco, quien se deshace en elogios con la docente de apoyo británica: “Kristina es un refuerzo a esa competencia comunicativa muy importante. Colabora con todo e incluso aporta cosas nuevas. Lleva varios años trabajando con nosotros y lo que aporta al alumnado es totalmente diferencial”, apunta la directora del recinto educativo.
Entre sus labores, ofrece –bajo la compañía de la profesora de inglés María Belén Ríos– una hora de conversación en inglés nativo en las seis unidades de Educación Infantil y en las doce de Primaria. “Nosotros estamos encantados, da un nivel de oralidad diferente al grupo”, sentencia Ríos.












