A Coruña fue este 8-M el doble de feminista que el año pasado
Más de 6.000 personas acudieron a la llamada en el Día Internacional de la Mujer

Sucede con las grandes causas que en ocasiones necesitan de grandes amenazas para reactivarse o reenganchar a sus adeptos. Y, a tenor de cómo está el mundo, el llamamiento de 'feminismo para cambiar el mundo' ha conseguido inyectar de nuevo vigor a una marcha, la del 8-M, que consiguió doblar su poder de convocatoria. En 2025 fueron 3.000. Hoy, según datos oficiales, fueron 6.000 las personas que marcharon entre el Obelisco y la plaza de Tabacos. La respuesta sorprendió incluso a las convocantes, que pidieron calma para empezar a leer su manifiesto. “Nos dicen que hay gente todavía marchando por delante del Banco Pastor”, lo que provocó caras de orgullo, satisfacción y una gran ovación.
Bajo el innegable e innegociable paraguas de la igualdad, que es en realidad de lo que se trata la palabra feminismo, salieron a la palestra temas como la guerra Irán, donde las mujeres todavía no pueden marchar como las que sí lo hicieron en A Coruña, o el avance social de los extremismos. El crecimiento de la manifestación era evidente desde antes de comenzar la marcha, toda vez que el punto de encuentro, el Obelisco, resultó un importante condicionante para que la 'serpiente' humana pudiera organizarse con normalidad. Las obras, además de la respuesta ciudadana, generaron incluso cierta sensación de agobio y lleno absoluto. Entre las pancartas oficialistas y las hechas en casa las consignas fueron bastante semejantes. Incluso, una aprovechó para introducir la que posiblemente sea la mayor preocupación de los españoles hoy en día: “+ Mulleres con vivenda = menos violencia machista”. También vinculado con temas de actualidad fue el eslogan “feministas antifascistas contra a guerra imperialista”. Acompañaron la sentencia varias banderas palestinas.
Los cánticos contra el patriarcado, los que clamaron el fin de la violencia de género y los que recordaron a las mujeres asesinadas dominaron el repertorio en los 45 minutos que tardó la marcha, al menos la cabeza de ella, entre el punto de encuentro y el de finalización. En realidad, desde el inicio de la comitiva hasta que llegó el último manifestante pasó más de una hora. Además del manifiesto por un mundo diferente, quisieron tomar la voz cantante las cigarreiras, que crearon una canción para la ocasión: “Eu non son esa que imaxina unha criadiña que fai a comida, sempre na cociña e pasando a fregona, ter un xoguete no que mandar e un monicreque no teu fogar”.
Sada y Betanzos
La marea morada también se extendió por toda el área metropolitana, desde Culleredo y Oleiros hasta Sada y Betanzos.
Los sadenses ‘invadieron’ la casa de la cultura para celebrar el 8-M alrededor del arte, de la reflexión y de la reivindicación “pola igualdade e o feminismo”, con la intervención de la edil de Benestar Social e Igualdade, Patricia Martínez, y las actuaciones de Sadanza, de la Escola de Danza Carmen López y de la Asociación A Meda.
La representante municipal se encargó de leer la declaración institucional aprobada por la corporación y de reafirmar así “o compromiso de Sada coa defensa dos dereitos das mulleres e coa construción dunha sociedade máis xusta e igualitaria” porque “en Sada, avanzamos xuntas”, añadió Martínez.
En Betanzos, tras la ‘xuntanza’ del sábado y las distintas actividades marcadas para todo el mes con motivo del 8-M, el acto central del Día da Muller lo organizó el Colectivo Feminista das Mariñas.
La cita, en el Cantón Claudino Pita, comenzó con una exposición de dibujos de “mulleres no mundo” y, después de “darlles voz a testemuñas de diferentes mulleres poñéndonos nos seus zapatos”, se cerró con la lectura de un manifiesto en el que reivindicaron “a loita colectiva” de quienes se rebelaron contra la desigualdad: “Se hoxe temos dereitos é porque outras os conquistaron con esforzo, con valentía e con unión colectiva”, expusieron desde As Mariñas.

Asimismo, denunciaron la violencia machista en distintos ámbitos y alertaron del avance del “discurso antifeminista e da extrema dereita, especialmente entre a mocidade” para acabar reafirmando el feminismo “como forza que constrúe redes, esperanza e alternativas para avanzar cara a unha sociedade máis xusta”, convencidas de que el 8-M no es solo denuncia, sino “afirmación e esperanza”, y así lo expresaron desde Betanzos.












