Últimos retoques para que San Amaro, en A Coruña, estrene una calle, dos miradores y zonas verdes
Los promotores del polígono residencial situado entre el cementerio y la residencia Torrente Ballester encaran la fase final de la urbanización, paso previo a la construcción de los edificios

La zona de San Amaro, en A Coruña, ubicada entre el Paseo Marítimo, la calle Orillamar, la residencia Torrente Ballester y el cementerio ha vivido una importante transformación en los últimos meses.
Estos terrenos, que habían estado cubiertos de maleza y que fueron utilizados como un aparcamiento improvisado durante años, han dado paso a un espacio urbanizado compuesto por una nueva calle, zonas verdes y dos miradores de los que disfrutar de las vistas de la ría de A Coruña.
Esta iniciativa forma parte de las obras de urbanización que acometen en la actualidad los promotores del polígono residencial de San Amaro, como paso previo a la construcción de unas 260 viviendas en edificios de nueve alturas, aunque uno tendrá solo seis.
Los trabajos ya están lo suficientemente avanzados para saber cómo quedará la zona con esta intervención. Actualmente hay grandes extensiones de tierra vegetal recién esparcida, lista para ser plantada con césped, especialmente en las proximidades de la calle Fuente de San Amaro, donde se ha habilitado un camino pavimentado que conduce a la calle García Canzobre. También se acomete la plantación de árboles.
En un terreno colindante con el cementerio de San Amaro ya están instalados aparatos de ejercicios al aire libre para un área de calistenia (todavía están cubiertos con plásticos).
El proyecto busca integrar la zona de viviendas con el acceso al Paseo Marítimo, para lo que se ha habilitado una escalera y una rampa que permite salvar el desnivel existente.
La actuación también ha incluido la construcción de una nueva calle que permitirá conectar las ya existentes en la zona, que hasta ahora no tenían salida. En concreto, quedarán conectadas las calles Fuente de San Amaro, San Pedro y San Amaro.
Vistas
Las obras de urbanización que se ejecutan en esta zona de A Coruña también incorporan dos importantes novedades: la creación de dos miradores desde los cuales se podrá contemplar la ría y la playa ubicada de San Amaro, además del barrio de Adormideras.
Uno de estos puntos se ubica en la prolongación de la calle Fuente de San Amaro, que discurre por un terreno elevado, para lo cual se construyó un muro de contención de tierras de considerable tamaño. Desde aquí se puede ver el mar. De hecho, los edificios de viviendas están previstos en este lugar.
El otro mirador se ubica al lado de la carretera que baja hacia Adormideras desde el paseo marítimo. En concreto, en un solar que durante años funcionó como un aparcamiento y que se encuentra ubicado al lado del Club del Mar. Este punto disfruta de vistas directas a la playa. Aquí se ha ejecutado una zona verde y una senda peatonal.
Tramitación
El Ayuntamiento aprobó en enero de 2024 la desestimación de un recurso contra la aprobación de esta actuación, lo que dio vía libre a los promotores del polígono residencial para poner en marcha el proyecto de urbanización de los terrenos, de 15.781 metros cuadrados de superficie.
El proyecto para construir estos inmuebles arrastra un largo recorrido. La primera propuesta de un plan de urbanización a fue presentada en 2012 por los propietarios de los terrenos, aunque quedó en suspenso durante varios años. Esta iniciativa volvió a reactivarse en 2018, aunque el Gobierno local no la aprobó hasta 2021. Posteriormente, los promotores tuvieron que concretar el plan para urbanizar todo este entorno.
Esta actuación distribuye las viviendas previstas en tres parcelas, una de ellas situada en el punto más próximo a la residencia Torrente Ballester y las otras se ubican en el final de las calles San Pedro y San Amaro.











