A Coruña gana un nuevo mirador hacia el mar gracias a las obras del polígono de San Amaro
Se espera que la zona verde, con juegos infantiles incluidos, se pueda disfrutar este mismo verano

Durante muchos años un simple solar, el terreno se está convirtiendo estos días en un verdadero mirador desde donde se podrá contemplar el mar este verano, si todo marcha como se espera. Forma parte de las obras del polígono de San Amaro. Es decir, una iniciativa privada que incluye la construcción de viviendas, pero también la urbanización de su entorno. A Coruña cuenta con numerosos miradores, desde donde se puede contemplar la ría y el océano, como el de San Diego, pero pocos cuentan con una vista tan privilegiada en un lugar tan especial para los coruñeses como San Amaro, tan lleno de significado para sucesivas generaciones.
En cuanto a las obras de la promotora Santiago Sur, son tres bloques los que se construyen, pero eso es al otro lado del Paseo Marítimo. En este lado, el de Adormideras, se trata solo de una zona verde que incluye una senda peatonal y un área de juegos infantiles. Los vecinos ven cumplida así una de sus demandas, puesto que este terreno de 5.000 metros cuadrados, ubicado entre la calle Regata Cutty Sark y la playa, llevaba mucho tiempo acumulando basura y maleza, y afeando el entorno.
Las obras incluyen un nuevo parapeto de hormigón que recorre precisamente la senda peatonal y que permite descender directamente a la playa. También se van a ampliar las calzadas y se van a añadir carriles para corredores y bicicletas, como se ha vuelto habitual en las humanizaciones. Pero la de la Regata Cutty Sark solo es una de las tres zonas ajardinadas que crea la urbanización del polígono: hay otra en la avenida de Navarra junto a la residencia Torrente Ballester y una tercera en el espacio existente entre el cementerio y el Paseo.

Calidad de vida
Se da la casualidad de que Adormideras es el único barrio que puede presumir de tener más verde que cemento: rodeado completamente por el mar, el campo de golf de la Ciudad Deportiva de la Torre y por el parque de la Torre, esta zona residencial cuenta con jardines rodeando cada uno de sus edificios a los que pronto se sumará esta nueva zona verde. Pero, aunque se traten de equipamientos importantes para la calidad de vida de sus habitantes, estos echan de menos otros recursos.
No hay que olvidar que Adormideras se creó en los años 80 con el objetivo de evitar la fuga de los coruñeses en plena expansión de los municipios del área metropolitana. La mayoría de los que aterrizaron a orillas de San Amaro eran matrimonios y familias de unos 30 años, actualmente jubilados.
Cuarenta años después, la zona no ha avanzado demasiado, más allá de la construcción de un hotel de cuatro estrellas y de la renovación del que hoy por hoy es su equipamiento más importante: el mercado municipal, que el Ayuntamiento renovó en 2022 con una inversión de casi dos millones de euros.
Sin embargo, a día de hoy, carecen de un supermercado propio, e incluso de una farmacia, después de que la existente cerrara (adeudando miles de euros al Ayuntamiento por el canon de la concesión). El único punto de vida social del barrio es el mercado municipal. Es por eso que los vecinos se sienten aislados del resto de la ciudad.









