Los hosteleros de María Pita advierten de que los precios subirán un 30% y se perderán puestos de trabajo
Creen que la nueva normativa es incompatible con el desarrolla de su actividad

La aprobación de la nueva normativa de terrazas en el pleno municipal no ha puesto fin, ni mucho menos, a las inquietudes de unos hosteleros que llevaban trabajando con la concesión caducada desde el año 2022. Los empresarios de María Pita vuelven a estar protegidos por el paraguas de la legalidad, pero es difícil medir cuál de las sensaciones es más potente: el cabreo o la preocupación. La primera se debe a la percepción de haber quedado fuera del marco de debate, mientras que la segunda tiene que ver con la viabilidad de sus negocios y los puestos de trabajo.
Ni siquiera dos de los establecimientos más demandados y con mayor trasiego de clientes, El Tequeño y The Breen’s Tavern, encuentran demasiados motivos para la esperanza y sí un buen puñado de incógnitas y dudas que resolver. En el caso del primero, su responsable es también el presidente de la Zona Comercial Obelisco.
Por eso, Javier Pastoriza está midiendo mucho los pasos a dar institucionalmente. “Vamos a presentar alguna alegación (tal y como informó El Ideal Gallego hace una semana), porque la sensación que a mí me transmite la ordenanza no está relacionado con lo que percibe. Por ejemplo, habrá muchas terrazas que tengan que elegir entre una mesa de dos comensales o un barril”, comenta el empresario, que le pone números a lo que puede suponer la entrada en vigor del nuevo texto. “Va a suprimir la capacidad de muchas terrazas, mientras que los costes serán los mismos”, advierte. “La ciudadanía tiene que tener muy claro esto: no es que subamos los precios, es que la alternativa es cerrar. El alquiler va a subir, nos congelaron las tasas y nos las subieron el triple hace poco y yo sigo pagando 6.000 euros al año por mi terraza”, añade. El resultado final de la ecuación es el siguiente: “Calculamos que los precios van a subir un 30 por ciento y, mientras que la terraza actual nos permite mantener 9 sueldos a jornada completa los 365 días del año, con la nueva normativa no creo”.

Problema laboral
En una línea muy semejante se manifiesta Pablo Breen, propietario de The Breen’s Tavern. Fue uno de los primeros a los que no convenció demasiado el modelo donostiarra que proponía el Ayuntamiento y apostó por una alternativa más parecida a la de Granada. Comparativas aparte, los renders, bocetos e indicaciones de la nueva normativa municipal le preocupan especialmente. “Las nuevas terrazas de María Pita van a repercutir mucho en nuestra forma de trabajar, porque en el momento en el que monten ese tinglado dejaremos de cumplir nuestras necesidades”, explica. “Esperemos que rectifiquen, o de lo contrario lo vamos a pasar muy mal”, prosigue.
Considera Breen que una subida de precios, hoy en día, es inasumible por los clientes, y por lo tanto letal para la supervivencia del negocio. “Si lo hacemos, igual es mejor directamente cerrar”, asume. “Calculamos que no va a hacer falta la misma gente para atender menos mesas, por lo que se van a perder puestos de trabajo”, adelanta.
Alegaciones
El texto de la normativa, que hasta ahora desconocían los hosteleros, fue publicado el pasado miércoles en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y entró en periodo de alegaciones, algo en lo que llevan tiempo trabajando tanto la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de A Coruña a como entidad que engloba al sector, como los particulares de María Pita y la Zona Comercial Obelisco por cuestiones más privadas y que les afectan directamente en esa nueva ordenanza. Ninguna de las dos partes ha querido arrojar luz sobre los peros que pondrán a uno de los movimientos más esperados en los últimos años en el sector.
La zona Obelisco, además, tuvo a comienzos de semana una reunión con Noemí Díaz, concejala de Infraestructuras, quien tomó nota de las preocupaciones relativas al techo que cubrirá las terrazas proyectadas en María Pita. La sensación a la salida del encuentro fue positiva por parte de los empresarios del entorno.
Por otra parte, en el horizonte del Ayuntamiento también está la presentación del borrador sobre la nueva ordenanza que debe regir la relación entre el ocio nocturno y el descanso vecinal. Varias mesas de negociación y otras tantas técnicas después, la única certeza es que se asimilará el catálogo de la Xunta de Galicia y que, por lo tanto, todos los grupos de hostelería podrán trabajar con cinco decibelios más.














