Los alérgicos pueden respirar tranquilos en A Coruña, que se libra de la alerta por polen
Esta tendencia afecta más al centro de España y la previsión es que la temporada no llegue hasta marzo o abril

Gran parte de España está en alerta por las altas concentraciones de polen que ha traído consigo el carrusel de borrascas que azota al país desde hace meses. Pero A Coruña se ha convertido en un remanso de tranquilidad para los alérgicos, pues por el momento se libra de esta tendencia, aunque la temporada de pañuelos y estornudos no tardará demasiado en llegar.
“La zona más afectada ahora es el centro de España, donde los niveles de polen de ciprés están muy altos y van a aumentar la semana que viene, que las lluvias nos van a dar un poco de respiro”, explica Joaquín Martín Lázaro, presidente de la Sociedad Gallega de Alergología e Inmunología Clínica (Sgaic).
¿Por qué sucede esto? “Justo cuando llueve, el polen cae al suelo y no da problemas. Pero en los días siguientes las plantas florecen y sueltan más polen, lo que causa más alergias”, indica el alergólogo del Chuac.
La estimación es que suban los niveles de polen de fresno en Barcelona y Lérida y los de urticáceas en Andalucía. En A Coruña, sin embargo, “apenas se esperan cambios a consecuencia de las lluvias”.
Los tipos de polen que más afectan a la ciudad herculina suelen ser el de graminias –presente en césped, hierba, prados, cunetas....– y de la parietaria judaica, es decir, las ortigas. También, aunque en menor medida, el de pino, abedul o platanero.
Aumento de parietaria
Tampoco se espera a corto plazo un cambio sustancial en los niveles de polen en otros territorios de Galicia. Como mucho, la previsión de la Sgaic, es un aumento leve de granos de parietaria en el aire en la costa de Pontevedra.
“El pico de polen más próximo será en marzo con el de platanero, y en abril, con el de abedul”, subraya el especialista, que detalla que suele durar hasta los meses de junio o julio, cuando comienzan a estabilizarse los niveles y se pasa la temporada.
Más intensidad
Es previsible que la temporada de alergias de 2026 sea más intensa de lo habitual. Y es que pese a que las lluvias no afectan, por el momento, a los niveles de polen en A Coruña, estas pueden tener sus consecuencias igualmente cuando se abra la veda.
El efecto del carrusel de borrascas agravará la incidencia de los casos durante la primavera
“Si durante el invierno llueve bastante y al principio de la primavera también, hay agua en la tierra, en el subsuelo, y eso hace que las plantas se reproduzcan mejor y suelten más polen, por lo que hay más cantidad de polen en el aire”, explica el presidente de la Sgaic.
Esta situación se “agravaría” si después de las lluvias viene buen tiempo, especialmente si el viento tampoco cesa, lo que hace pensar que la previsión de este año es que haya bastante polen en el ambiente. Solo el tiempo lo dirá.













