
La ronda de Outeiro es una de las vías más importantes de la ciudad, de casi cinco kilómetros de largo, y que la atraviesa de parte a parte, de norte a sur, pasando por numerosos barrios (Sagrada Familia, Agra do Orzán, Os Malos...) con una gran densidad de población. Esto significa que no hay una única ronda de Outeiro, sino varias. Y uno de los lugares donde más se percibe es en la glorieta del Pavo Real, uno de los puntos más congestionados de la ciudad. Más allá, en dirección Millennium, los atascos son bastante más raros. Esta diferencia será aún mayor en los próximos años, cuando el nuevo barrio de San Pedro de Visma aumente el tráfico en la zona en miles de vehículos.
No hay que olvidar que son 3.200 viviendas las que se va a construir en el triángulo formado por el Ágora, la Tercera Ronda y el CEIP San Pedro de Visma, O, lo que es lo mismo, 30 edificios y cada uno, con su correspondiente garaje. A esto hay que añadir un aparcamiento público de 290 plazas, cuya licencia se concedió en julio de 2024. Cientos y cientos de coches entrando y saliendo a diario del nuevo barrio sin duda se dejarán notar en la densidad de circulación que ya soporta la ronda de Outeiro.
3.200 viviendas se construirán en el polígono de San Pedro de Visma, lo que aumentará considerablemente el tráfico en la zona
No solo se trata de la ronda de Outeiro, por supuesto. También hay que tener en cuenta el efecto en Manuel Murguía y, evidentemente, el de la Tercera Ronda. Todos convergen en la rotonda del Pavo Real que, algunos días, ya soporta niveles de tráfico semejantes a la plaza de Ourense con la avenida del Puerto, con una Intensidad Media Diaria (IMD) de 24.753 vehículos (según datos de 2024), más que los 20.422 de la ronda de Outeiro y los 14.544 de Manuel Murguía. Es decir, que en el Pavo Real convergen tres de las vías más transitadas de la ciudad.
La Tercera Ronda
Pero dentro de las obras de urbanización de San Pedro de Visma se incluye la conexión a la rotonda que se encuentra 470 metros más arriba. Hoy en día, una simple glorieta sin salidas que muchos conductores atraviesan directamente, sin tomar la curva (lo que ha dado lugar a algún que otro accidente) está llamada a ser una de las principales conexiones del nuevo barrio, que le permitirá evitar la rotonda del Pavo Real y sus continuos atascos.
A día de hoy, la Tercera Ronda, o AC-14, no absorbe tanto tráfico como se esperaba cuando la inauguró el por entonces alcalde, Carlos Negreira, hace casi once años. Entonces, hablaba de 50.000 vehículos, cifra que nunca se alcanzó, en parte, por que nunca se construyó el Vial-18, que lo habría conectado directamente con la autopista. Con la llegada de los miles de habitantes de Visma, es muy probable que este número escale hasta los cerca de 30.000 diarios.
En todo caso, el Ayuntamiento contrató el año pasado la redacción del proyecto para modificar la AC-14 entre las dos rotondas, la Tercera Ronda en su tramo inicial, entre la rotonda del Pavo y la que se encuentra unos 300 metros más adelante, para evitar que los nuevos bloques de viviendas queden aislados por ese lado. Como es habitual, se ensancharán aceras y se instalará un carril bici. Esto significa que habrá que estrechar la Tercera Ronda, que pasará de tres a dos carriles por cada sentido. Cómo afectará esto al tráfico cuando se produzcan grandes flujos (por ejemplo, con motivo de un encuentro de fútbol en el estadio de Riazor) todavía está por ver, pero se espera que la rotonda superior sirva para desviar gran parte de la circulación e impida que se congestione el Pavo Real, como tan a menudo pasa.

Carril bici
En todo caso, los proyectos de la Concejalía de Movilidad para la zona no acaban ahí. El área que encabeza Noemí Díaz tiene planeado construir otro carril bici (que empalmaría con el de la Tercera Ronda) en el tramo norte de la ronda de Outeiro. O sea, entre Pavo Real y Los Rosales, donde el tráfico es menos intenso. Por supuesto, esto significa reordenar el aparcamiento, que puede ser en batería, como ocurre en muchas partes de la ciudad para ganar plazas, o en paralelo al carril bici, como ya existe en el tramo de la ronda de Outeiro ante el parque de Oza.
Habrá que esperar a que se publique el proyecto para conocer los detalles pero de lo que no cabe duda es que también se estrechará la ronda de Outeiro en un carril, pasando de tres a dos, como ocurre con la Tercera Ronda. Expertos en movilidad consultados coinciden en que no habrá ningún problema, dado que esa zona es la de menor tráfico de toda la vía, incluso en hora punta.
En total, son unos 500 metros, aunque no se ha anunciado todavía si el carril bici discurrirá a ambos lados de la calle. El caso es que la capacidad de la ronda de Outeiro en ese tramo es mayor de la necesaria, y por eso la tendencia es humanizarla, convertirla en algo más próximo a un bulevar. Los primeros pasos ya se adoptaron en 2023, cuando concluyeron los trabajos para humanizar un tramo junto al grupo de viviendas de María Pita, con aceras más anchas, bancos, y árboles.
Al otro lado del Pavo Real, en el tramo que discurre frente la nuevo barrio en construcción, también se va a humanizar la ronda. Son 200 metros hasta la plaza de Os Mariñeiros, aunque no se concreta si se instalará un carril bici o si se va a reducir la capacidad de la ronda, que ahí sí es más necesaria.
Lo cierto es que esa zona se encuentra actualmente muy abandonada, con varias casas unifamiliares en mal estado, solares descuidados y una pequeña plaza de hormigón con bancos circulares que nadie utiliza actualmente, aislada como está por la propia ronda y por los campos que la rodean. Toda esa zona pasará a ser mucho más transitada cuando el nuevo barrio se convierta en una realidad, así que el Ayuntamiento tiene previsto darle un nuevo empuje que la revitalice. Además, son varias las calles que desembocan allí que también necesitan aceras como Cuesta o Río.
Y es que, más allá de las grandes arterias, el futuro barrio también afectará a las pequeñas calles y caminos que restan del antiguo trazado rural de la zona. Por eso, en noviembre, el pleno municipal aprobó (por unanimidad) una moción del BNG que demandaba la elaboración de un plan de movilidad para San Pedro de Visma. El Bloque considera que tiene que elaborarse lo más rápidamente posible, para que se puedan recuperar los viejos caminos y también para mejorar el transporte público.
Una vía clave para combatir la desigualdad, según figura en la Agenda 2030 municipal
Por otro lado, el Ayuntamiento tiene ambiciosos planes para la ronda de Outeiro, que todavía no se han concretado. La Agenda 2030 municipal la considera clave para combatir la “desigualdad urbana” porque, como ya se ha mencionado, atraviesa seis de los diez distritos más densamente poblados de la ciudad, lo que significa que, cualquier obra que se efectúe en ella, afectará positivamente a una mayor cantidad de habitantes. Hace un año, el concejal de Planificación Estratégica, José Manuel Lage, anunció que buscaban financiación europea.
El objetivo eran 12 millones de euros pero finalmente consiguieron 8,7 millones procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) con los que piensa costear obras en los barrios de la Sagrada Familia y Os Mallos, obras enmarcadas dentro de su Plan de Barrios. Por otro lado, la avenida de Os Mallos lleva meses cerrada al tráfico por obras de mejora y se ha anunciado la peatonalización de la calle Antonio Viñes. Además, son numerosas las obras que se realizan en el entorno de la futura estación intermodal.















