Enrique Sáez, de Torres & Sáez: “Nosotros ya no somos una empresa familiar, sino profesional”
Es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas. Fue directivo de Banco Pastor y es presidente de una de las empresas de A Coruña con más solera, Torres & Sáez, fundada en 1894

Torres & Sáez es un grupo empresarial con sede en A Coruña especializado en los suministros industriales y en los productos siderúrgicos. Fue constituido en 1894, aunque su denominación actual se creó hace ahora 100 años.
Sus oficinas centrales se ubican en el polígono de Pocomaco y cuenta con instalaciones en Lugo, O Porriño y Barcelona. Está especializa en proveer acero, herramientas y seguridad laboral para el sector industrial.
¿Cuál es el secreto de esta compañía para haber pervivido tantos años? Su presidente, Enrique Sáez, de la familia fundadora, explica que una de las claves está en la “revolución” interna que empezó a llevarse a cabo a partir de la década de 1990, que le sirvió para posteriormente capear la crisis inmobiliaria de 2008.
“La compañía se encontró con que tenía una actividad mayorista y minorista. Mucha de esa actividad minorista estaba orientada al cliente final con tienda especializada en temas de menaje, incluso suministrando a restaurantes y bares. En los años 90 la actividad era bastante confusa. Tuvimos una reflexión estratégica, le estuvimos dando vueltas y decidimos orientarnos hacia el suministro industrial”, asegura. Mientras, la actividad de productos siderúrgicos se mantuvo y, de hecho, ha llegado hasta nuestros días.

A juicio de Sáez, este paso fue clave porque, “en estrategia”, si la línea que eliges es “coherente” con lo que sabes hacer, ayuda a “sobrevivir”. Esto se sumó al hecho de que la empresa contaba con un patrimonio propio conseguido a lo largo de los años. Enrique Sáez señala que esto ayuda a aguantar “situaciones de estrés muy graves”. Cuando estalló la crisis de 2008, estos dos factores fueron claves para que Torres & Sáez continuase su actividad, a diferencia de muchas otras empresas que no aguantaron y tuvieron que echar el cierre.
Años difíciles
Además, el presidente reconoce que, a nivel personal, fue un período bastante complicado. No solo por la crisis económica, sino por la muerte de “los dos principales directivos de la empresa”, que eran sus hermanos. “Hubo que hacer un cambio de personas. Los dos principales directivos de la empresa eran mis dos hermanos más jóvenes que yo, Manuel Sáez y Alberto Sáez”, afirma.
A pesar de estos malos momentos, la compañía superó el bache e incluso se expandió. “Además, coincidió que entonces abrimos en Barcelona y adquirimos allí un suministro industrial. Y hoy en Barcelona es una plataforma muy importante para Torres & Sáez”, relata.
En cuanto a la situación actual de la empresa, su presidente indica que ya no hay miembros de la familia fundadora en plantilla. “Nosotros ya no somos una empresa familiar, sino profesional. Tenemos nuestros accionistas. Es una empresa profesional que tiene profesionales y la familia está representada en el consejo, que es donde tiene que estar. Ya estamos en la fase final de una empresa familiar, que es dejar de ser familiares y seguir funcionando. Siempre hay retos. Si tú no tienes bastantes retos, ya los inventa la competencia”, asegura.
Museo
En el año 1894 se fundó lo que es hoy el grupo Torres & Sáez bajo el nombre de Fernández y Cerezo. Esta empresa siempre ha estado centrada en la distribución de productos siderúrgicos y la ferretería profesional.
Su larga trayectoria tiene una consecuencia inesperada. Las instalaciones de Pocomaco albergan un auténtico museo de la oficina del siglo XX, con máquinas de escribir, sumadoras mecánicas, calculadoras, pesas de precisión, grapadoras, teléfonos antiguos o una caja fuerte, entre otros. También hay un catálogo de la década de 1920 hecho a base de recortes, en el que se pueden observar diferentes utensilios.












