El ‘Noble Voyager’, un gigante a la espera de los últimos retoques en Langosteira
El Puerto Exterior alberga desde finales del pasado mes de enero a un buque de perforación de aguas ultraprofundas. Partirá al astillero de Navantia, en Ferrol, una vez retire sus hélices

El Puerto Exterior de Langosteira alberga desde finales del pasado mes de enero a un inquilino especial que llama la atención por su tamaño y altura. Se trata del ‘Noble Voyager’, un buque de perforación de aguas ultraprofundas, diseñado para operar en condiciones exigentes de la industria petrolera y de gas. Pertenece a la flota de Noble Corporation, una de las empresas de perforación más grandes del mundo tras su fusión con Maersk Drilling.
Este barco, de 228 metros de eslora (equivalente en longitud a más de dos campos de fútbol profesionales), no es una plataforma convencional, sino que es una unidad de perforación móvil con forma de embarcación que ofrece mayor velocidad y estabilidad para moverse entre yacimientos lejanos.
Es capaz de perforar pozos de más de doce kilómetros de profundidad También cuenta con una torre de perforación doble, lo que le permite realizar operaciones simultáneas (como preparar tubería mientras se perfora), optimizando los tiempos y reduciendo costos para las operadoras.
Desde el pasado 21 de enero, se encuentra atracado en Langosteira para la retirada de sus hélices de propulsión, lo que le permitirá reducir su calado y así garantizar su acceso posterior al astillero de Navantia, ubicado en Ferrol. Desde entonces, no ha pasado desapercibido, ya que su altura y su iluminación durante la noche la hace muy visible desde zonas cercanas.
Estaba previsto que el ‘Noble Voyager’ hubiese partido esta semana rumbo a la ciudad departamental, pero no lo ha hecho aún.
Fuentes de la Autoridad Portuaria explican que este traslado se ha pospuesto a la próxima semana debido a que todavía no se han acabado los trabajos de desmontaje de las hélices. Tras esto, ya estará en disposición de viajar a Ferrol.
Una vez acaben los trabajos en el astillero, este buque regresará de nuevo a Langosteira para la reinstalación de las hélices.
Versatilidad
El Puerto coruñés destacó esta misma semana que la escala técnica de esta unidad, coordinada por el operador logístico Bergé Marítima, pone de manifiesto “la enorme versatilidad y capacidad del Puerto Exterior” para acoger buques de “gran porte”, “plataformas petrolíferas y operaciones altamente especializadas y complejas”, aprovechando las condiciones operativas de la dársena.
Desde su entrada en funcionamiento en 2012, Langosteira ha recibido ya un total de 13 buques para realizar distintos trabajos de mantenimiento y reparación, un dato que confirma la viabilidad de esta actividad como nueva línea de negocio para la infraestructura portuaria, según los datos hechos públicos por el Puerto coruñés.
El organismo portuario también destaca que “esta tendencia creciente” evidencia “las posibilidades comerciales asociadas a la reparación naval en el Puerto Exterior”, un ámbito que complementa “la actividad logística e industrial ya consolidada”.









