La alcaldesa Inés Rey suspende el pleno en A Coruña tras una bronca entre el PP y el PSOE
El concejal popular Antonio Deus abandonó el hemiciclo tras ser aleccionado por la regidora

La alcaldesa, Inés Rey, suspendió a las tres de la tarde el pleno ordinario que se está celebrando en María Pita tras un bronco intercambio entre Antonio Deus, del PP, y José Manuel Lage, teniente de alcaldesa. Aunque Deus abandonó el hemiciclo en señal de protesta por el trato recibido, la tensión continuó cuando el portavoz del PP, Miguel Lorenzo, llamó “matón de feria” a Lage. Rey consideró “deturpado” el clima del pleno y ordenó un receso hasta las cinco de la tarde.
Todo empezó cuando ya se llevaba casi cinco horas de pleno. Deus tomó la palabra para protagonizar una intervención dura durante el debate sobre las licencias urbanísticas. La pregunta era "¿Por qué Inés rey considera prioritario reforzar el servicio de Urbanismo para controlar a los propietarios de viviendas de uso pisos turístico cuando los precios de concesión de licencias son inasumibles?".
Lage (que intervino en vez del concejal de Urbanismo, Francisco Días Gallego) negó que fuera cierto, pero Deus aumentó la presión al recordar al hombre fuerte del Gobierno local que "cuando le tocó solicitar una licencia para sus pisitos, buscó un atajo que el salió mal (...) para obtener una licencia de uso en tiempo récord (:..) ¿Y usted habla de procesos administrativos reglados? Los desconocía usted? Usted falseó la documentación. Es el único concejal reprobado en este pleno", en referencia a la polémica reforma de unos pisos propiedad de Lage.

También denunció la falta de personal en Urbanismo y el acoso a funcionarios que habían entregado su documentación sobre estos pisos a los juzgados. Así que, cuando le llegó el turno a Lage, este estaba furioso. El también concejal de Planificación Estratégica comentó que Deus no es el único concejal que ha acudido a él para pedir favores "pero é un deles e xa llo dixen un día nun pleno, voulle pintar a cara. Señor Deus: é vostede un sinvergüenza".
Ante esto, el aludido se levantó de su escaño y comenzó a increparlo, animándolo a decírselo a la calle, Rey reaccionó inmediatamente llamándole al orden. "Qué pasa, home?", le preguntó en tono burlón, Lage. "Señor Deus, non teñe a palabra. Fagan o favor de sentarse. Señor Lage, apague o micro", se esforzó la alcaldesa en mantener el orden. Gonzalo Mora, edil del PP, también quiso intervenir, pero Rey le cortó, igual que al también popular Roberto Coira, Rosalía López y a Carlos San Claudio, que protestaban.
Echando mano de la RAE
Para la alcaldesa, habían sido los populares los responsables de que la situación se saliera de madre. "Yo ya sé lo que están buscando. ya nos conocemos ¿Qué es lo que pretenden? Provocar, para que yo me ponga nerviosa, o me enfade. A lo mejor alguno quiere que lo eche. Baten en ferro frío. No voy a entrar en esta suerte de ventilador de basura cuando empiece a importar delitos como quien reparte caramelos. Es estilo Génova. Abren la chistera. Están montando el circo", les aleccionó al tiempo que les reprochaba que les "gustara tanto" rebozarse en la máquina del fango y aseguró que no tenían "legitimidad moral". Y lamentó que esto ocurriera en el primer pleno de Militza Prieto, la nueva concejala del PP, que acababa de tomar posesión de su escaño.
La situación se volvió aún más extraña cuando al alcaldesa sacó el móvil para consultar el significado de "sinvergüenza". "Según la RAE, consiste en cometer hechos en provecho propio o incurrir en inmoralidades. En Perú hay una acepción que se asimila a la desfachatez. Si uno achaca delitos desde esa bancada, eso tiene un nombre", continuó.
Ante esto, Deus optó por abandonar el hemiciclo. "Non pretendo descalificalo -aseguró Lage mientras Deus se marchaba- senon calificalo, que é diferente. Non vou a consentir a ninguén que me impute un delito". Al mismo tiempo, prometió ser más explicito con los supuestos favores que le había pedido Deus si este volvía a mencionar sus pisos, asunto que asegura que había quedado "desmontado y aclarado". "O que é unha vergonza é escoitar iso e quedarse impávidos", reprochó a los once concejales restantes del PP.
"Eu valgo seguramente polo que calo que polo que digo. E é a primeira advertencia", comentó. Luego prosiguió con el tema de las licencias urbanísticas, pero los ánimos estaban demasiado caldeados, por lo menos en la bancada popular, algo que a lo que tampoco ayudó a mejorar Lage cuando les señaló con el dedo: "Están todos con dedicación personal, toditos". Tachó su actuación de "nauseabunda" y les invitó a pedir disculpar por sacar un asunto "archivado". "Todos, en maior o menos medida, teñen bastante cousas das que non queren que falemos", remató.
"Non ten a palabra"
Después de aquello, Rey tuvo que dirigirse a la mitad de los concejales del PP recordando otra vez que no tenían la labra. Quizá por eso, cuando le tocó el turno de hablar al portavoz del PP, Miguel Lorenzo, al poco de hablar de limpieza viaria, aprovechó para reprochar al Gobierno local su "incoherencia". "Es cierto que nos conocemos todos, incluso la ropa íntima y usted, señor Lage, con sus intervenciones, también se califica, pero sobre todo también se descalifica y no puede venir como un matón de feria,,,”. Rey reaccionó cortando el micrófono y recordándole que no tenía la palabra repetidamente, diez o doce veces.
La primera edil recordó su deber como moderadora y que por respeto tanto a la ciudadanía como a los concejales las intervenciones tenían que versas sobre el tema previsto. En este caso, sobre limpieza viaria.

Luego le permitió a Lorenzo retomar su intención, pero los ánimos seguían encrespados y el portavoz del PP defendió su postura: “Cuando alguien se comporta como un matón, yo tengo que decirlo. Y usted debería tener un respeto a sí misma al dirigir este pleno. Falta usted el respeto a la democracia. No vamos a consentir que se nos calle la boca”.
Aquello era un callejón sin salida. La alcaldesa fue tajante: “Isto non ten moito sentido. Se ten deturpado completamente o clima neste pleno. Comenza a poñerse certamente incómodo, porque o ton va subindo, imos escalando e non é positivo”. Entonces ordenó el receso.
El BNG, por su parte, que contempló la escena sin intervenir ni en favor de unos ni de otros. Criticó el “lamentábel e bochornoso espectáculo protagonizado polo Goberno Local e o PP. Lamentamos que se queira trasladar á Coruña a lameira en que se ten convertido a política madrileña”.










