A Coruña vive una nueva jornada de caos por el doble parón en el transporte público
En la estación de tren continúan los retrasos y las cancelaciones mientras que en la terminal de bus la CIG mantiene sus piquetes

A Coruña vive una nueva jornada de caos en las dos principales estaciones de la ciudad. Y es que, en el caso de la terminal ferroviaria continúan los múltiples retrasos y cancelaciones con motivo de la huelga secundada por CGT, SF y Alferro, a pesar de que el pasado lunes los sindicatos mayoritarios (UGT, CCOO y Semaf) acordasen desconvocarla tras llegar a un acuerdo con el Ministerio de Transportes. A la problemática en los desplazamientos en tren se le sumó la huelga indefinida del transporte por carretera en la provincia de A Coruña, seguida únicamente por la CIG, que mantiene sus piquetes en la estación de bus. Al contrario que UGT y CCOO, que se descolgaron de la convocatoria tras llegar a un preacuerdo con la patronal.
En el caso de los trenes, desde primera hora de la mañana la incertidumbre y confusión se convirtió en la principal protagonista en la estación coruñesa. Algunos viajeros, que desconocían que los sindicatos minoritarios mantenían la huelga, sufrieron los efectos inmediatos en los trayectos más madrugadores del día. El corredor que transcurre entre A Coruña y Vigo Urzaiz -línea más demandada en 2024 a nivel nacional-, no registró sus primeros trenes hasta las 12.00 horas, después de sufrir cancelaciones en los desplazamientos de las 08.00, 09.00 y 11.06 horas. El que sí partió fue el que tenía como destino Vigo Guixar a las 09.39, al que pudieron acceder algunos de los usuarios que tenían billete para el tren que debía haber partido 39 minutos antes.

Igual que en las dos anteriores jornadas de paro ferroviario, las mayores cancelaciones y retrasos se produjeron en los desplazamientos con destino A Coruña. En este caso, las diez primeras frecuencias sufrieron alguna incidencia. De nuevo, la línea peor parada fue la que tenía como destino Vigo Urzaiz, con dos cancelaciones y un retraso en sus tres primeras frecuencias. No obstante, también registraron afectaciones los trayectos procedentes de Monforte de Lemos, Ferrol, Ourense y Madrid. "No sabía que se mantenía la huelga. Cuando llegué, vi que mi tren hacia Vigo (11.06 horas) estaba cancelado. Como voy a Santiago, pude cambiarlo por el de Ourense (11.25 horas)", explica Pablo Flores, quien también lamentó que "nadie dio explicaciones ni alternativas".
Sin alternativas
La única comunicación que facilitó Renfe durante la jornada de este miércoles fue vía mensaje de texto: "Como consecuencia de una incidencia operativa derivada de la huelga, tu tren Media Distancia no va a circular y no podemos garantizar un plan alternativo por carretera. Se mantienen habilitados cambios y anulaciones gratuitos. Lamentamos las molestias que esta situación te pueda originar. Estamos trabajando para restablecer la normalidad del servicio lo antes posible. Gracias por tu comprensión", decía el mensaje de la operadora pública. Sin mayor explicación, la mayoría de viajeros se dirigieron durante toda la mañana al personal de Adif, quienes explicaron que, "al no haber servicios mínimos decretados, depende de si el maquinista está secundando o no la huelga". Según los trabajadores del Administrador de Infraestructuras, es media hora antes de la partida del tren cuando se sabe si se cancela o no el trayecto. Esto se debe al tiempo de antelación máximo que tienen los maquinistas para llegar a la terminal.
La CGT informó el pasado martes que, durante esa jornada, se cancelaron más de 500 servicios de Cercanías y más de 100 de Media Distancia y regionales, además de verse afectadas decenas de circulaciones de Larga Distancia y Alta Velocidad. Fuentes del sindicato cifran en un 20% la plantilla que, durante el tercer día de paro en el sector ferroviario, está secundando la huelga.
Huelga también por carretera
No es muy diferente la situación que se vive en la estación de buses de A Coruña. En este sentido, tras desmarcarse del preacuerdo del pasado lunes entre UGT y CCOO y patronal, la CIG retomó durante la jornada de este miércoles la huelga indefinida -undécimo día de paro en total- en el transporte por carretera. Una paralización que afecta a toda la provincia en líneas interurbanas y que verá su fin si este jueves UGT y CCOO firman el acuerdo con la patronal en una nueva reunión de mediación en el Consello Galego de Relacións Laborais.

"Aquí o que se está constatando e que UGT e CCOO traicionan ao colectivo, se descolgan da folga e van firmar o acordo que foi rexeitado pola asamblea", apuntó esta mañana el responsable de CIG Transportes, Ernesto López, quien también incidió en que no tenía "ningunha dúbida" de que los otros dos sindicatos firmarían el preacuerdo. En este sentido, el responsable sindical afirmó que, en caso de firma, llevarán el asunto al juzgado, al entender que la firma es ilegal. "Se ti te sometes a un referéndum, o normal é que aceptes o resultado. Contaban con gañar e levaron un resultado negativo: o 70% da xente votou en contra. Parécenos unha traición sindical pero tamén un atentado contra a legalidade", concluyó.
La jornada estuvo marcada por la confusión y la incertidumbre entre los viajeros. Desde primera hora, hubo servicios afectados, como, por ejemplo, el bus de las 08.00 horas con destino Vigo que, a pesar de no entrar dentro del convenio por ser fuera de la provincia, el bus ni siquiera salió desde Santiago en un trayecto anterior. De esta forma, aunque fueron saliendo algunos buses de servicios mínimos, los trabajadores presentes en las dársenas no pudieron garantizar que finalmente iban a salir.
En el caso de la compañía Arriva, no salió ningún bus durante la mañana, ya que la gran mayoría de sus conductores están vinculados a la CIG. Uno de los afectados por el paro de la compañía fue José Romero, quien debía haber partido a las 09.00 horas con destino Betanzos y finalmente no pudo hacerlo. Tampoco en el siguiente, el de las 10.00 horas. "Hago trabajos temporales. Llevo dos días sin poder ir, tendré que dejarlo", explicó Romero.

La confusión también se apoderó de Álvaro Pérez y Luis Fernández, oleirenses que cada día cogen el bus metropolitano para estudiar en A Coruña. En su caso, no tenían constancia de que la huelga se retomaba durante la jornada de este miércoles. "No sabíamos que había huelga, llevamos una hora aquí y todavía no pasó ningún bus", apuntan los estudiantes. En el caso de Osmar Gallardo, sí llegó de Lugo con normalidad. Gallardo llegó a la ciudad con motivo de su largo viaje por carretera con destino París. Él si que conocía la noticia de paro, por lo que decidió venir "con mucha antelación, por si acaso".
A lo largo de esta semana, fueron muchos los coruñeses que, a través de redes sociales, ofrecieron sus coches para ayudar a los usuarios afectados. "Hago viajes de lunes a viernes desde el temple hasta la Domus" y "comparto coche desde Altamira a A Coruña" fueron alguno de los mensajes de particulares en redes. Mientras los ferroviarios cortarán el paro este jueves, todavía sigue en el aire si la huelga se mantendrá durante la jornada de mañana en la estación de bus.













