El Patio de A Coruña solo podrá reabrir si retira su futbolín
El local de la Ciudad Vieja ha recibido una orden de cese de actividad y tendrá que deshacerse de su histórico reclamo

Uno de los locales más conocidos e intergeneracionales de A Coruña, El Patio de la Ciudad Vieja, se ha visto obligado a cerrar sus puertas. El motivo, una orden de cese de actividad por parte del Ayuntamiento de A Coruña que, aunque no es definitiva, sí le obliga a modificar un aspecto que ha generado inquietud entre los hosteleros en los últimos meses: si quiere reabrir sus puertas, deberá deshacerse del futbolín, una de las señas de identidad durante las más de cuatro décadas que lleva abierto.
Hay que remontarse al 28 de julio de 2025 para encontrar el origen de la sanción, que por otra parte no tiene implicaciones económicas. Entonces, la Policía Local redactó un informe en el que se incluían incongruencias entre la licencia, cafetería sin música del grupo 1A, y los servicios que se detallaban: reproducción de música, futbolín y diana. Como toda denuncia, se trasladó la propuesta de sanción a la propiedad. Y es ahí donde Daniel Mosquera ‘Brand’ entona el mea culpa. “Me mandaron una carta y no contesté dentro de los plazos, básicamente por un error de la gestoría, así que hace dos semanas me comunicaron el cese de actividad por una multa relacionada la presencia de futbolín”, indica. “No se realizó ningún tipo de medición, simplemente tener el juego ya es objeto de multa. Aunque se alega una cuestión de ruidos, no existe ningún tipo de medición”, añade el empresario, que desde entonces mantiene la verja bajada.
Templo
El futbolín ha tenido presencia continuada en El Patio desde su apertura, en 1981. De hecho, su propietario entre ese año y 2019, Arturo Fernández, lo convirtió en una de las señas de identidad del local. El pasado 24 de enero, El Ideal Gallego se hizo eco del fallecimiento del conocido hostelero, y Héctor Cañete, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios del sector, se refería a El Patio en los siguientes términos: “Pasamos por allí muchas generaciones: militares que salían de marcha y vecinos que disfrutábamos de sus antorchas y pipas, además de ser un templo para jugar al futbolín”.
Ahora, ese templo está totalmente deconstruido como única salida para la viabilidad del negocio. Por más que duela a los nostálgicos y a la actual propiedad. De hecho, desde que Brand tomó la alternativa y se hizo con las riendas, hace poco más de dos años, el futbolín era gratuito. “No se trataba de un negocio, sino de un atractivo para que la gente se divierta”, recuerda.
“Esta situación es una mie..., porque esa máquina lleva ahí cuatro décadas y nunca ha molestado. Todos hemos jugado al futbolín, dardos y billares en los bares, y ahora somos los hosteleros los que estamos acongojados.”, añade el tercer propietario en la historia de El Patio.
Licencias
La normativa en A Coruña establece que solo los pubs y las discotecas pueden ofrecer las llamadas máquinas de impacto sonoro. La hostelería tradicional no está habilitada para tener futbolín, diana o un billar.
Varios establecimientos han optado, por recomendación tanto de la Policía Local como de los servicios jurídicos, por retirar el principal pasatiempo de sus clientes. Da igual la insonorización, lo que importa es la licencia.
El Ayuntamiento dice que “tiene que ejercer según la licencia”
El Ayuntamiento de A Coruña asegura, tal y como ya reiteró el pasado lunes a este diario, que no consta ninguna sanción a los negocios de hostelería por ofrecer futbolín, diana o billar. “No hemos multado a nadie por eso, a El Patio tampoco. Cero euros. Acusar al Ayuntamiento de fastidiar a los hosteleros es falso”, indican fuentes municipales respecto a los testimonios de los hosteleros que dicen haber retirado las llamadas máquinas de impacto sonoro, así como de parte de los servicios jurídicos que han aconsejado esa medida.
Sobre el caso particular de El Patio, las mismas fuentes subrayan que “ni hubo cese de actividad definitivo, ni tan siquiera se le multó. Solamente se le dijo que tiene licencia para ejercer según las condiciones de la misma”. En este sentido, se refiere a que el grupo 1A, cafetería tradicional, es incompatible tanto con la reproducción de música amplificada como con la presencia de máquinas de impacto sonoro. “En esa licencia no puede haber ni máquinas ni aparatos de reproducción y para las que, insistimos, no había licencia”.
Además, el Ayuntamiento afirma que “el cese de actividad no fue por el futbolín, sino por la existencia de música” y que, por lo tanto, “si alguien va y revisa y no tienes la licencia, o la pides o la quitas (en referencia a la música)”.
A lo largo de la mañana de ayer, la propiedad de El Patio estuvo en contacto con Disciplina Urbanística para demostrar que el futbolín ya no está operativo y, por lo tanto, podría reabrir el negocio con normalidad. Sin embargo, desde el Ayuntamiento indican que “no consta” ningún tipo de solicitud para reactivar el establecimiento de la Ciudad Vieja. De hecho, la decisión de desmontar el futbolín y dejarlo ‘despiezado’ se debe a la dificultad para su almacenamiento, su peso y lo complicado de su manipulación.











