
La censura que primó durante el Franquismo en España dejó numerosas anécdotas: algunas de ellas por las fórmulas para saltarse los controles y otras por lo que quedaba en obras culturales o periodísticas una vez que se accedía a seguir las indicaciones del Régimen. La segunda de estas modalidades es la que ocurrió con el documental 'Xantares', realizado por Pedro Olea para Televisión Española en 1960, una pieza televisiva en la que se hace un recorrido por la gastronomía gallega con un guionista de excepción, el escritor Álvaro Cunqueiro.

Lo curioso de este documental llegó en el momento de pasarlo por el filtro de la censura. Según explica el periodista Manuel Gago, cuando el documental fue presentado en Televisión Española, los directivos se quejaron de que no se incluían planos de la Galicia actual, "que era todo vellouco". Pedro Olea se negó a volver a tierras gallegas a rodar, así que se encargó de ello su amigo Juan Antonio Porto, cineasta, guionista... y coruñés.
Su aportación fueron unos planos que, como bien explica Gago, "desafían a imaxe que temos da Galicia de 1960". Y es que en esta búsqueda de la modernidad, Porto se fue a una de las tascas típicas de A Coruña, que no aparece identificada. En ella grabó el ambiente de grupos de personas pasando un buen rato entre vinos y tapas. Lo que destaca, sobre todo, es ver la gran cantidad de mujeres jóvenes y bien vestidas, disfrutando de las 'cuncas', algunas incluso sin la compañía de hombres, formando pandillas femeninas. "Siempre hay sonrisas femeninas compitiendo en viveza y calidad", narra el documental a la vez que se refiere a las tascas de la calle Olmos y de la Estrella como las destacadas para disfrutar de los caldos gallegos.

"Cando vin o documental diquei abraiado con esas dúas representacións do feminino: a cociñeira bigotuda e enxebre, as mulleres modernas que poderían estar en calquera capital europea, pero no medio dun antro enxebrista", comenta Manuel Gago.

Y es que, efectivamente, esta parte del documental contrasta con el resto de la pieza, en la que se puede ver una Galicia mucho más 'antigua': desde hombres y mujeres dedicándose a recoger percebes, al momento en que se hacen empanadas, la tradicional matanza del cerdo, la queimada, el pulpo á feira y una de las cocineras más míticas de Galicia, Carmen Roel, alma absoluta del mítico restaurante Mosquito de Vigo. Con ella, en el documental el espectador se lleva dos sorpresas. Por una parte, su apariencia física, con un bigote que en los cánones actuales no es habitual en las mujeres, y, por otra, que se decidió que sus palabras estuviesen dobladas al castellano.









