
Pasaban pocos minutos de las ocho y media de la mañana cuando en la Policía Local de A Coruña se recibía el aviso de un accidente en la avenida de Alfonso Molina, en sentido entrada de la ciudad.
Un coche se había salido de la carretera y había quedado en la cuneta de la avenida. Hasta ahí, podría parecer un accidente de los que, por desgracia, son habituales en la que es la principal vía de entrada de A Coruña.

Sin embargo, la forma en la que se produjo el accidente y, sobre todo, el lugar en el que quedó el vehículo implicado, generaron una imagen muy particular.
Y es que el accidente ocurrió en una zona en la que la cuneta de Alfonso Molina se convierte casi más bien en un talud y fue ese el lugar en el que precisamente terminó encajado el coche accidentado. El coche, que viajaba en sentido entrada a la ciudad, se hizo 'un recto' por razones que se desconocen y, atravesando parte del césped de la avenida, terminó en el talud.

Su posición era tan complicada que la primera grúa que se acercó a la zona no consiguió sacar de allí el vehículo y hubo que esperar a una segunda de mayor tamaño, que llegó después de las once de la mañana, para poder recuperar el turismo.









