El futbolín en A Coruña se queda 'a velas vir': por qué se ha convertido en una trampa letal para la hostelería
Los avisos policiales y de los servicios jurídicos provocan una tendencia a retirar la máquina recreativa por excelencia en el sector, ya que el marco normativo restringe su uso a pubs y discotecas

A punto de cumplirse 90 años de que se registrase la patente del futbolín, si su inventor, Alejandro Finisterre, levantase la cabeza y viese la situación que en su propia casa atraviesa su creación más famosa, seguramente se echaría las manos a la cabeza. Podría decirse que el recreativo más internacional de España es ya menos profeta en su tierra, debido a una normativa que lo hace incompatible con la actividad hostelera tradicional. Cada vez más bares, por recomendación de la Policía Local y de los equipos jurídicos, han decidido retirar las llamadas máquinas de impacto sonoro: futbolines, dianas y billares.
La normativa municipal de A Coruña restringe el uso de esas máquinas a los pubs y las discotecas. Es decir, establecimientos con licencia 2,3 y 4. La hostelería tradicional se enmarca en los llamados grupos 1 y 1B, donde tradicionalmente todos hemos 'puesto chapa' y y unas cuantas horas de piques con nuestros amigos. Hasta ahora. Un hostelero de la zona centro, que por advertencia policial y recomendación de sus abogados ha decidido retirar los futbolines y el billar, expresa así su sentir: "Parece una broma. Que hayamos llevado el futbolín por todo el mundo y lo retiremos de nuestros bares no tiene sentido". Estima la recaudación anual de cada futbolín en unos 1.200 euros, alrededor de 100 euros al mes, pero el servicio va mucho más allá. "El problema no es el futbolín en sí, sino lo que está alrededor. Lo rentable no es la recaudación, es lo que lleva aparejado, porque la gente se juega las rondas y está horas", recuerda. "Los hosteleros hablaremos en las urnas, estamos hartos de hacerlo en las mesas de negociación", añade.
El porqué
El espíritu de la norma, o la justificación por la que los futbolines, billares y dianas están restringidos a los pubs tiene que ver con la mayor insonorización de la gozan los locales de noche. Sin embargo, el abogado especialista en temas hosteleros José López Balado indica: "La norma no tiene sentido alguno, porque puedes tener un futbolín en tu casa. Lo que no tiene sentido es la discriminación por licencia. Si tengo insonorización, y no molesto a nadie, ¿por qué no puedo tener una máquina en mi local? ".
Fuentes municipales aseguran que no consta ninguna sanción por ninguno de esos tres tipos de recreativos, aunque en ocasiones la multa llega tras una medición similar a la de la música y los sonómetros. Se trata de contaminación acústica y el castigo oscila entre los 600 y los 30.000 euros, con apercibimiento de cese de actividad o directamente el precinto del bar en cuestión. "Existen casos de órdenes de cese de actividad por máquinas de impacto sonoro", señala López Balado.
Mapa
Según los datos que maneja uno de los principales distribuidores de la ciudad, actualmente existen unos 200 futbolines en funcionamiento solamente en la ciudad de A Coruña. Sin embargo, vender una máquina se hace cada vez más complicado, frente a la tendencia a retirarlas por la que han optado algunos de sus clientes. "He tenido que retirar dianas, futbolines y billares en los últimos meses. Y gracias que hasta hace no mucho estaban prohibidos también en pubs", explica.
Una de las consecuencias de todos esos tecnicismos y la fina línea entre dónde están permitidos y dónde no los futbolines o los billares ha sido la creación de clubes específicos para dos deportes que gozan de devoción popular y que enganchan incluso a quienes simplemente quieren pasar una tarde entre amigos. Precisamente, en uno de ellos, el 981, se celebran habitualmente campeonatos de carácter municipal con cientos de participantes. Sin embargo, surge también otra cuestión que se hacen muchos padres que crecieron en los cada vez menos habituales salones recreativos: ¿Dónde puede echar una partida un padre con su hijo sin hipotecar el futuro del local? La 'Oda ó futbolín' de los 90 de la que hablaban Os Diplomáticos se estila cada vez menos en A Coruña. Al menos desde el marco legal.











