El principal acceso al Coliseum de A Coruña y el Carrefour estará cerrado unos seis meses
Fuentes de la obra estiman en medio año las actuaciones necesarias para recuperar la normalidad, mientras que el Ayuntamiento habla de un tiempo indefinido

El principal acceso al Coliseum, Carrefour, una gasolinera y un gimnasio podría permanecer cerrado unos seis meses, según fuentes cercanas a la obra consultadas por este diario. Aunque se trata de una estimación preliminar, antes de acometer los trabajos y de dictaminar el cómo del proceso, lo cierto es que la solución al hundimiento del pasado martes, adelantado por El Ideal Gallego, se dilatará en el tiempo sin una solución a corto plazo.
Desde el Ayuntamiento de A Coruña, los pronósticos son más prudentes y advierten que la duración de la obra “tendrán que decirla los ingenieros” porque “lo primero es garantizar la seguridad”. Por lo tanto, un tiempo indefinido. La solución provisional para el acceso al Coliseum, con una intensa agenda para los próximos meses, es el desvío a través de la avenida de la Universidad para tomar el túnel del aparcamiento exterior de Espacio Coruña y enlazar con la recta de Francisco Pérez Carballo. Un paso estrecho al que no se descarta que se sumen otras alternativas. “Son los técnicos de movilidad y la Policía Local los que deciden en función de los flujos de tráfico, y de que las medidas que se adopten garanticen la seguridad”, dicen fuentes municipales. “Por ahora, hemos señalado una alternativa, pero no se descartan otras si los técnicos las consideran necesarias o complementarias”, añaden.
El origen del problema. Según dictaminaron los técnicos municipales sobre el terreno, se encuentra en un corrimiento de tierra en la construcción de los bajos para un bloque de Viviendas de Protección Autonómica. Será la promotora de la obra la que corra con los gastos de recuperación y unos trabajos que estarán coordinados con el Ayuntamiento.
No obstante, el estado de la calle Francisco Pérez Carballo es motivo de preocupación de los vecinos desde noviembre, cuando dieron la voz de alarma con la aparición de unas grietas. Entonces, tras supervisar las mismas, se decidió reabrir al tráfico. Lo mismo sucedió hace una semana, cuando se cortó provisionalmente un carril y, tras el corrimiento de tierra, se decidió el cierre completo. Un cierre que tiene visos de quedarse medio año.











