O Mural e In Nave Civitas tejen contra el abandono de los murales de Urbano Lugrís
Ambas asociaciones se reunieron en la calle Olmos para reclamar la protección de los frescos, deteriorados por la humedad

Las asociaciones O Mural e In Nave Civitas se reunieron la tarde del sábado en el espacio donde se encuentran los frescos de Urbano Lugrís, en la calle Olmos, para reivindicar y pedir la defensa de estos, pues llevan años en estado de abandono y la meteorología no ayuda a que se conserven en buen estado.
Así lo comentaban representantes de ambas asociaciones, que se sentaron en unos taburetes y, con dos agujas de calceta y un ovillo, comenzaron a tejer mientras esperan, como lo hacía Penélope por Ulises, a que tanto el Ayuntamiento de A Coruña como la Xunta intervengan en el edificio.
"Levamos dende o 2021 a reclamar que fixeran algo, dende que o local que estaba aquí pechou, pero o Concello non fixo nada. Foi no 2023 cando colocaron o andamio e despois a Xunta mercou as pinturas, pero non a casa", demandan desde O Mural.
Este mismo viernes La Xunta emitía un escrito al Ayuntamiento y a los propietarios del edificio para exigir actuaciones inmediatas y proteger el edificio que, como aseguran desde la asociación, "está fatal". "A última vez que entramos foi en decembro do 2024 e estaban as pinturas cheas de humidades, de mofo... Hai tres pingueiras que caen cara a planta baixa e,unha delas, enriba dun dos murais", afirman.
La duda es la misma: ¿A quién le corresponde este problema?. O Mural asegura que a ambos. Al Ayuntamiento porque es el responsable de patrimonio cultural y de urbanismo, lo que se traduce en la estabilidad del inmueble; y a la Xunta, por ser responsable de la conservación del patrimonio cultural de Galicia.
El Gobierno gallego adquirió estos murales tras presentar en el Juzgado Mercantil número 3 de A Coruña a la resolución para ejercer el derecho de tanteo.
Tejer como forma de protesta
Llamaba la atención de muchos viandantes que los miembros de la asociación se plantaran en mitad de la calle Olmos con ovillos y agujas, tanto de calceta como de ganchillo, y que, sin emitir sonido, comenzaran a crear prendas que, por el momento, se desconoce qué podrán llegar a ser.
La explicación es rebuscada, pero sencilla de entender. Lugrís utilizaba como pseudónimo Ulises Fingal, haciendo referencia al antiguo rey de Ítaca: Ulises. Este estaba casado con Penélope, quien esperaba cada día a que su marido regresase de la Guerra de Troya. Mientras, Penélope era asediada por pretendientes que pedían su mano pero ella, fiel a su esposo, prometió elegir marido cuando terminara de tejer un pañuelo. Lo que nadie sabía era que por el día tejía, pero por la noche deshacía el tejido.
Y así es como se encuentran ambas asociaciones, esperando a que alguien haga algo para salvar un Bien de Interés Cultural mientras tejen.










