
La magistrada María Azucena Recio González será la nueva presidenta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG), el cargo al que aspiraba el juez Luis Villares Naveira y que permanecía vacante desde el pasado mes de septiembre, tras el ascenso de María Dolores Rivera a la Sala Tercera del Tribunal Supremo.
La designación pone fin a un proceso marcado por la controversia en torno a la candidatura de Villares, cuyo regreso a la judicatura tras su etapa como líder de En Marea generó un amplio debate en el seno de la Magistratura. En los últimos años, su participación en procedimientos relacionados con sectores sobre los que había mantenido una posición política activa, como la industria eólica o el modelo de gestión público-privada del hospital Álvaro Cunqueiro, había suscitado críticas y recelos sobre su imparcialidad.
De hecho, el Tribunal Supremo anuló recientemente una sentencia dictada por Villares al considerar que no debió intervenir en un litigio entre el Sergas y la concesionaria del hospital vigués por el pago del IBI de 2019, al apreciar un “riesgo objetivo de parcialidad” derivado de su trayectoria política previa. El Alto Tribunal ordenó retrotraer el procedimiento y constituir una nueva sala sin la participación del magistrado.
En este contexto, la candidatura de María Azucena Recio, que ya había sido evaluada por la Comisión de Calificación del Consejo General del Poder Judicial, ha acabado imponiéndose como una opción de consenso para dirigir la máxima Sala de lo Contencioso-Administrativo en Galicia.








