Destino A Coruña: el tren que se estrelló en el Bierzo en 1944 y que dejó cientos de muertos

El accidente de tren de Adamuz (Córdoba), que ha dejado 45 víctimas mortales y cientos de heridos, se suma a la lista de tragedias en las vías españolas. La ciudad de A Coruña está presente en dos de los sucesos más graves de la historia del país. Por una parte, el accidente de Angrois (Santiago), que involucró a un Alvia entre Madrid y Ferrol, con parada en A Coruña, y en el que murieron 80 años. Por otra, un choque al que, a día de hoy, rodea todavía el misterio.
Era un 3 de enero de 1944 cuando el tren correo que viajaba de Madrid hasta A Coruña chocó contra una locomotora en maniobras y un tren de mercancías dentro del túnel número 20 de la línea, a la altura de la localidad leonesa de Torre del Bierzo. La cifra oficial estableció el número de víctimas mortales en 87, pero investigaciones posteriores han mostrado que la censura del régimen franquista -que sumaba sus primeros años al frente de España- escondió cientos de fallecimientos para ocultar la magnitud de la catástrofe, provocada, fundamentalmente, por el mal estado de las infraestructuras ferroviarias.
"El correo de Galicia chocó dentro de un túnel con un tren de maniobras", titulaba El Ideal Gallego el 4 de enero de 1944, al día siguiente del accidente. La noticia explicaba que el accidente se produjo a las 13.20 horas: "El tren correo número 421, que salió de León hoy por la mañana, a causa de no poder funcionar los frenos sobre la fuerte pendiente existente entre Brañuelas y Ponferrada, no pudo parar a su paso por el apartadero de Albares, ni tampoco en la estación de Torre, por la que pasó a elevada marcha y chocó a la salida de dicha estación, en el interior del túnel número 20 con la máquina de maniobra número 4.421, que se apartaba haciendo maniobra con dos vagones para dejar paso al tren carbonero número 1.442, que subía de la de Bembibre remolcado por una máquina Santa Fe".

La información describía también el tren accidentado, compuesto de nueve unidades: un furgón de cabeza, dos de correo, uno de primera clase, un coche bar, uno mixto de primera y segunda clase y cuatro de tercera. "Como consecuencia del choque se incendiaron dentro del túnel las seis primeras unidades mencionadas", escribía el cronista entonces.
El Ideal Gallego cifraba en aquel momento en 26 los cadáveres "extraídos", aunque avisaba de que se suponía "fundamentadamente" que dentro del túnel se encontrarían más, ya que aún no se había conseguido acceder a él por el incendio.
Al día siguiente, en su edición del 5 de enero, el diario informaba de la llegada a la ciudad de A Coruña de un tren con viajeros que habían resultado ilesos en el accidente. Se refiere la crónica a que estas personas eran las que viajaban en los últimos cinco vagones, "que quedaron fuera del túnel", ya que del resto -la máquina, el furgón, el coche correo, el restaurante, uno de primera, dos de segunda, y uno de tercera, compuesto por viajeros para Vigo- "no pudo ser sacado ningún pasajero". Se observa en esta crónica ya una discrepancia en cuanto al número de unidades que formaban el convoy, ya que en la primera crónica eran once y, según esta segunda, serían trece.
"El último de los encerrados era uno de segunda, que taponó casi por completo la boca de aquel (túnel). Inmediatamente comenzó a arder todo el convoy como consecuencia de haberse roto el hogar de la locomotora y por la corriente del túnel, el fuego se propagó rapidísimamente. En los primeros momento los viajeros de los coches que habían quedado indemnes, acudieron en socorro de las víctimas, pero la violencia del fuego impidió penetrar el túnel y únicamente pudieron ser auxiliados los viajeros del coche de segunda que quedó en la entrada", se podía leer aquel 5 de enero, en el que también se resaltaba que "el número de víctimas no podía ser conocido todavía".
Y seguiría sin serlo, porque, a partir de ese momento, el silencio se apoderó del suceso. De hecho, la siguiente mención que aparece a él está en el periódico del 8 de enero y, curiosamente, en la sección de deportes. "A beneficio de las familias de los futbolistas del Betanzos -que regresaba de un partido en Palencia- muertos" es el titular de una pequeña pieza en la que El Ideal Gallego señala que en el partido entre el Club Santiago y el Berbés de Vigo se cobraría un suplemento "de una peseta por entrada, a beneficio de las familias de los jugadores del Club Betanzos Amarelo y Moisés, muertos en el accidente ferroviario de Torre".
En el diario del día siguiente se puede ver una nueva información sobre el accidente, en la que se culpa de él a "una coincidencia de causas, entre las el estado del material y la mala calidad de los carbones". "El accidente es de los que fatalmente se producen en todas las explotaciones ferroviarias, por bien establecidas y explotadas que estén", explica la noticia, en la que apunta también a la "preocupación del Ministerio de Obras Públicas y de los organismos ferroviarios que actúan bajo su dirección por cuanto se relaciona con este complejo y vital servicio, y su constante vigilancia y gestión que ha permitido mejorarlo notablemente desde el final de la guerra, con pequeñas irregularidades propias de su naturaleza específica y de la influencia de la anormalidad de otros factores conjugados de la economía nacional".
Sobre el número de víctimas, nada, según los expertos, porque al régimen no le interesaba que se conociese el mal estado de las vías en aquel entonces.
Finalmente estas quedaron situadas, según la autoridad judicial en 87, aunque investigaciones posteriores han elevado la cifra hasta 200 muertos e, incluso, autores internacionales -como John Maarshall en su libro 'Rail facts an feats'- apuntaron a entre 500 y 800. El libro 'La verdad sobre el accidente ferroviario de Torre del Bierzo (1944) publicado por Vicente Fernández Vázquez en 2019 a través del Instituto de Estudios Bercianos cifró el número de víctimas mortales en 100 -con nombres y apellidos- y los heridos, en 111.











