Lucas López | “Que yo venga de solista ejemplifica la función de Son Futuro”
El barítono de Monforte cantará hoy y mañana con la OSG en el Palacio de la Ópera (20.00 horas).

La Orquesta Sinfónica de Galicia (OSG) y el Coro vuelven a subirse al escenario del Palacio de la Ópera hoy y mañana (20.00 horas) para interpretar obras de Haendel. Lo harán acompañados sobre el escenario por el barítono monfortino Lucas López, que quema una nueva etapa al cantar junto a la OSG, entorno del que ha formado parte desde muy joven.
Podríamos decir que es su debut con la OSG.
En la temporada, sí. Con repertorio clásico, sí. Pero digamos que como solista no del todo, porque ya participé en algunos conciertos didácticos de temática Disney con ellos. De hecho, uno de esos proyectos lo vamos a retomar la semana que viene. Pero digamos que es otro debut en ese sentido y es muy especial.
¿Qué supone para usted, como gallego y como parte del coro?
Impone mucho respeto, más, digamos, que con una orquesta con la que no tuviera relación, porque son las caras que he estado viendo desde los 14 años, mientras me estaba formando en el coro y en el coro joven. Tanto en el coro como en la orquesta, yo he visto a esa gente tocar programa tras programa, ellos me han visto crecer, es una sensación muy extraña que me impone mucho respeto, precisamente por la intención de estar a la altura. Me satisface mucho que yo venga de solista, ejemplifica la función del programa Son Futuro, crear cantera, tanto de cantantes como de instrumentistas. Es una orquesta que es un lujo cantar con ellos, qué más se puede pedir (sonríe).
¿Qué va a escuchar el público este fin de semana?
Van a escuchar una selección de obras de Haendel que ejemplifica muy bien el estilo de este compositor barroco. Son piezas muy características, digamos que si la gente viene, va a tener una idea clara de lo que es la escritura de Haendel, en el caso de que no haya escuchado ninguna pieza suya. Es un programa muy fresco, alegre. El coro está sonando estupendamente, la orquesta suena de fábula... qué más pedir (sonríe).
Viajando atrás en el tiempo, ¿cómo se decanta por el mundo de la música?
Hay un factor familiar que no tuvo que ver y otro que sí. El que no tuvo que ver fue que mis abuelos cantaran en las corales de Monforte, eso fue una cosa que cuando estaba pasando era muy joven, no era consciente, tampoco era una cosa que se viviera muy intensamente en casa. Después, mi hermana mayor empezó a estudiar piano y, por admiración hacia ella, me empecé a interesar por el mundo de la música y mi hermana pequeña también. Ella se decantó por el violín, yo por el piano. A partir de ahí seguimos estudiando hasta terminar los estudios superiores de música.
Impone respeto, más que con una orquesta con la que no tuviera relación, son las caras que he estado viendo desde los 14 años
Empieza con el piano, pero ¿cómo descubre que la voz también es su instrumento?
De hecho, a mí de pequeño no me gustaba cantar (ríe). De hecho, mi madre solía decir que yo de pequeño no daba una nota en el sitio (ríe). Fue algo curioso, porque yo iba a la asignatura de coro a desgana, era de esa gente que cantaba para el cuello de la camisa, que se pasaba la clase hablando... Pero, de repente, vino una cantante inglesa retirada, que se mudó a la zona de Monforte a jubilarse. Empezó a venir a clases de violín a la escuela de música, vino a un ensayo del coro, nos hizo unas vocalizaciones y, claro, yo vi lo que era un trabajo serio con un coro y pensé: “Esto no es tan aburrido como pensaba”. Ella me vino a decir que veía potencial en mi voz y que si me animaba a dar una clase con ella.
Ahora reside en Suiza, ¿no es complicado cuidar la voz con el frío de allí?
Pues es más fácil que aquí (ríe). Porque allí las temperaturas bajan bastante más, pero es un frío seco, te pones capas y lo controlas. Me acuerdo de una vez que fui a ver un glaciar con mi hermana, -17 grados, -25 sensación térmica, íbamos con ropa térmica y tal, pero con tal de que no fueras destapado... Ella volvió aquí, a -1 o así, pero en Monforte, con una niebla densa que te entra en los huesos... y ahí sí que hay problema.
Mirando al futuro, ¿qué composiciones le gustaría cantar?
Las carreras se hacen a poquitos. Hay compositores que en un futuro próximo no me vendrían mal, ópera de Mozart, por ejemplo. Sería un lujazo venir a la temporada de ópera de A Coruña o que se recuperase el Festival Mozart. Vocalmente, también me interesan las óperas bufas de Rossini.








