El primer jueves universitario de A Coruña arroja luz en medio de un gran apagón
Sólo el 15 por ciento de los que había comprado entrada se quedó en casa y la descarga comenzó con cientos de personas haciendo cola para entrar a las fiestas

Estaba llamada a ser la quinta mejor cita del año en la noche de A Coruña, tanto por facturación como por volumen de asistentes. Sin embargo, pocos contaban con la épica que acompañó a quienes buscaron celebrar en las principales discotecas de la ciudad el final de los exámenes. El anunciado temporal, la alerta roja y la descarga eléctrica no pudieron con las ganas de los jóvenes de decir, tal y como se bautizó la jornada, 'F*ck exams'. De hecho, fueron las salas de baile y el ocio nocturno los que arrojaron luz sobre una ciudad que, en algunas zonas, se quedó literalmente a oscuras. Solamente el 15 por ciento de los que había comprado entrada por anticipado se quedaron en casa, según los empresarios.

Pocos podían presagiar lo que les esperaba cuando, al filo de las 01.30 horas, decenas de personas hacían cola en la calle Costa Rica para acceder a The Clab. A esa hora estaba programado el inicio de la fiesta, y el minucioso control de acceso obligó a tirar de paciencia en lo que todavía era una jornada seca. Sin embargo, solamente unos minutos después y con las puertas recién abiertas, una fuerte descarga eléctrica, una tromba de agua y un apagón provocaron una 'tormenta perfecta' que llevó a la seguridad a activar un plan de emergencia: todo el mundo fue acomodado en el interior. Para entonces, el sistema de protección de la antigua Chaston iluminaba lo que algunos denominaron como un panorama digno de Mordor: oscuridad total, viento y aguacero. "La Policía Local nos transmitió que un rayo alteró todo el sistema y que la corriente de toda la calle había fallado. Nosotros estuvimos abiertos con tranquilidad, ya que la discoteca dispone de doble conexión", indica la gerencia. No obstante, por motivos de seguridad, los porteros evitaron que se quedasen clientes en la zona ciega.
Puerto
Por otra parte, en la zona del puerto se dio una situación curiosa: las mismas colas que en The Clab se produjeron en la sala Pelícano y el acceso a Vibo, aunque los soportales del centro comercial funcionaron como refugio. También ahí la infraestructura de la discoteca permitió desarrollar la noche con tranquilidad.
En lo que respecta a los pubs tradicionales, algunos sí experimentaron problemas en el suministro aunque, como dijo un cliente que salió de fiesta al mismo tiempo que su hija: "En lo que se nota es en que se fuma menos".









