El IES Ramón Menéndez Pidal de A Coruña estudia cambiar su nombre por el de Isabel Zendal
El equipo directivo del instituto coruñés retomará una propuesta que surgió por un grupo de profesores el curso pasado

El IES Ramón Menéndez Pidal de A Coruña, popularmente conocido como el instituto de Zalaeta, estudia cambiar su nombre por el de Isabel Zendal. Al menos esa es la idea del equipo directivo, encabezado por María Vilariño Suárez, tras tantear esta idea por parte de un grupo de profesores durante una reunión del claustro el curso pasado. Aunque la propia directora admite que solo fue "unha proposta informal", asegura que se retomará siempre que las demás cuestiones que involucran al centro estén debidamente abordadas.
"Temos que decidilo de forma colectiva dentro duns marcos pero hai vontade e espírito de cambio". A idea de Isabel Zendal ten todo o sentido pola ubicación, polo vínculo e porque a cidade ten unha deuda histórica con esta figura", apunta Vilariño, quien además incide en la importancia de rendir homenaje a personajes históricos femeninos en centros públicos. Uno de ellos podría ser el instituto de Zalaeta, "un centro que ten unha abrumadora cantidade de mulleres nel".
Isabel Zendal podría ser la siguiente mujer en ser homenajeada. Reconocida por la Organización Mundial de la Salud como la primera enfermera que hubo en el mundo, cuenta además con un monumento a escasos metros del centro coruñés, en la calle María Victoria Fernández España, donde se ubicaba del antiguo orfanato del que ejerció como enfermera en la expedición Balmis para llevar la vacuna de la viruela al otro lado del Atlántico. La pieza de la mujer, con un niño en brazos y otros dos tirándole de la falda, se instaló en el barrio de Zalaeta precisamente por rendirle homenaje en el mismo lugar donde estuvo el hospicio. Una ubicación idónea para dar nombre al instituto.
El riesgo del olvido
De fructificar esta iniciativa Ramón Menéndez Pidal se quedaría sin dar nombre a ningún centro educativo en la ciudad. El literato coruñés, miembro erudito de la generación del 98, fue un destacado filólogo, historiador y académico español, conocido por su profundo estudio de la lengua y la literatura españolas, así como por su labor en el campo de la historia cultural de España. Así, también fue un firme defensor del idioma español y participó activamente en la creación de instituciones culturales, como la Real Academia Española, de la que fue director en tres ocasiones diferentes.
La primera de ellas, en 1925. Durante la Guerra Civil española decidió salir del país y vivió en Francia, Cuba y Estados Unidos. A su vuelta a España, en 1939 cesó como director de la Real Academia Española en señal de protesta ante las decisiones que el poder político tomó sobre la situación de algunos de sus miembros. Además, Menéndez Pidal encabezó una carta en 1962 dirigida a Fraga instando a negociar en lugar de reprimir con violencia las huelgas masivas que se venían desarrollando en la cuenca minera asturiana y otras zonas de España, con un eco internacional considerable.
Según el escritor Jon Juaristi en la biografía pormenorizada del filólogo español titulada 'Ramón Menéndez Pidal. El último liberal unitario', el liberalismo de Menéndez Pidal se caracterizaba por un nacionalismo unitario que, aunque moderado, estaba profundamente influenciado tanto por la tradición constitucionalista del siglo XIX (1812-76) como por el peso de las figuras prominentes de la Restauración. Estos líderes, tras un siglo marcado por guerras civiles, temían que el carácter aislacionista e insolidario de los españoles —una percepción que Menéndez Pidal ya atribuía a la España prerromana— se intensificara debido a los proyectos particularistas de su tiempo, lo que podría llevar a la fragmentación de la nación.
Centros educativos en femenino
En A Coruña, son ocho los centros educativos de la ciudad que rinden homenaje en su nombre a figuras femeninas. En As Xubias, el Centro de Educación Especial María Mariño toma su nombre de la poetisa María Mariño, una autora caracterizada por su aislamiento con respecto al resto de integrantes del mundo literario gallego. Otra mujer, Concepción Arenal, pone nombre a un centro educativo. Son muchas las facetas de esta mujer, que para poder acceder a la facultad tuvo que disfrazarse de hombre. Y si Concepción Arenal fue una pionera y heroína para el feminismo de la época, a su manera María Pita también recorrió ese camino mucho antes. Lo hizo poniéndose al frente de la resistencia coruñesa a la invasión de los ingleses en el siglo XVI.
La literata que tuvo su hogar en las Torres de Meirás de Sada y uno de sus lugares de trabajo en A Coruña, Emilia Pardo Bazán, le da su nombre al colegio de Los Rosales, mientras que al colegio de O Ventorrillo le da nombre Raquel Caamacho, mujer del subjefe provincial del Movimiento y Fiscal de la Audiencia Territorial Casimiro López y López y "una esposa y una madre ejemplar, adornada de las mayores virtudes domésticas, religiosas y sociales", refirió El Ideal Gallego en su edición publicada el 21 de julio de 1955 a la mujer fallecida.
A la figura de María Nicolasa Paula Barbeito Cerviño, que introdujo en Galicia (y A Coruña) los principios de Montessori y Decroly gracias a su formación como maestra, escritora, traductora y lingüista, también se le rindió homenaje en el CEIP de la calle Alcalde Salorio Suárez. Uno de los nombres más 'jóvenes' de los centros educativos coruñeses es el del instituto Rosalía Mera, que sustituyó al del político Calvo Sotelo, para reconocer el importante papel como empresaria y filántropa de esta coruñesa, fallecida en 2013 y que fue una de las fundadoras del gigante Inditex. Y el octavo es la célebre escritora gallega Rosalía de Castro, que desde hace medio siglo da nombre a otro CEIP de la urbe.











