La movilidad en A Coruña el día del eclipse total: “Lo mejor es desplazarse andando y con antelación”
El 12 de agosto tendrá lugar uno de los eventos más multitudinarios de la ciudad

Los expertos se imaginan cómo será el 12 de agosto en A Coruña: miles de personas en la playa, la Torre de Hércules, O Portiño o el monte de San Pedro. Algunos ya se atreven a calificarlo como un “San Juan 2.0”. Y es que no solo los coruñeses acudirán a lugares donde el horizonte se pueda divisar sin obstáculos, también lo harán los miles de turistas que escogerán la ciudad como destino para ver el evento astronómico del siglo.
El eclipse total de Sol que se vivirá en menos de siete meses será hoy uno de los principales reclamos de la presentación de la estrategia turística de A Coruña en Fitur. Lo cierto es que los establecimientos hoteleros de la urbe reciben desde hace meses un aluvión constante de reservas para la fecha señalada. Algunos ya no tienen plazas disponibles, y otros están a punto de agotarlas.
El divulgador y fotógrafo Óscar Blanco, presidente de la Agrupación Astronómica Coruñesa Ío, explica que “es necesario ir preparando todo de cara al eclipse, no solo los visitantes, sino también la gente de aquí”. La que será “una única oportunidad en la vida” de ver un acontecimiento astronómico de esta magnitud en la ciudad, atraerá “a mucha gente extranjera y de otras zonas de Galicia”. Este movimiento, dice, dependerá también de la previsión meteorológica: “Siendo en agosto, esperemos que el tiempo nos ayude. Se sabrá unos días antes si finalmente se podrá ver en la ciudad”.
El eclipse, si la mala suerte no lo impide, “se podrá ver en cualquier sitio en el que tengas el Sol de frente. Ahí ya entra el gusto personal y lo que quieras contemplar mientras se produce el eclipse. Yo recomiendo huir de las aglomeraciones, pero teniendo en cuenta que se van a producir, lo mejor es desplazarse andando ese día y acudir al lugar con antelación”. La movilidad el 12 de agosto, “seguramente” cuente con un refuerzo de servicio de autobuses, añade el divulgador.
Ahora bien, para todos aquellos que tengan miedo de quedarse sin gafas para ver el evento, Blanco advierte: “Hay dos partes importantes en el eclipse, la previa a la totalidad y la posterior. Cuando el Sol no está tapado de todo, no podemos mirar directamente, y ese es el momento en el que, de hacerlo, se hace con gafas. Cuando el Sol está tapado durante un minuto y 17 segundos –se prevé que la totalidad sea a las 20.27 horas–, se puede mirar directamente al Sol sin ningún tipo de protección”. Por ello, añade, “no hay que obsesionarse”. La Agrupación Astronómica Ío dará charlas divulgativas sobre el tema.










