El postre que demuestra que A Coruña se puede comer a bocados
Pablo Morales, de Habaziro, presentó en la previa a Fitur su 'Coruña Rabuña', que puso el broche al menú con más sabor de la ciudad
A Coruña inició su presentación en Fitur 2026 con un acto previo celebrado este martes en la Casa del Lector de las Naves del Matadero. Hasta allí, enviados por por el Consorcio de Turismo herculino, se acercaron numerosas personas que pudieron descubrir todo lo que ofrece la ciudad como destino.
En un acto marcado también por el trágico accidente de tren de Adamuz -de hecho, la alcaldesa, Inés Rey, no estuvo en él ya que se desplazó a Córdoba en su papel de vicepresidenta primera de la Federación Española de Municipios y Provincias- y en el que se pospuso la presentación del video turístico promocional creado por Javier Veiga, fueron la música y la gastronomía los que tomaron el protagonismo.
Para lo primero, el músico coruñés Carlos Ares hizo las delicias con un concierto acústico especial junto a las músicas Micaela y Begut.
Y el buen sabor de boca, nunca mejor dicho, lo coronaron los cocineros de la ciudad. El grupo Coruña Cociña, compuesto por chefs de renombre que tienen su base en en la tierra de la Torre de Hércules, elaboraron un gran menú que cerró el postre llevado por el alma mater de Habaziro, Pablo Morales.
"Coruña Rabuña" se titulaba el plato que, con una gran 'C' corporativa de la ciudad demostraba que también se puede optar por A Coruña como destino gastronómico.

Junto al espectacular postre, el menú lo completaron el pulpo á feira de Gorka Rodríguez (A Pulpeira de Melide), las fabas de Lourenzá guisadas con cachuca y cebreiro de Koke Trigo (A Espiga), la tosta de sardina ahumada y cremoso de Arzúa de José Mago (O Lagar da Estrela), las manitas de cerdo con cigalas de Pablo Gallego, el huevo con guiso de setas y trufa y espuma de galmesano de Antonio Amenedo (Pazo de Santa Cruz de Mondoi) y la carrillera de vaca estofada con praliné de coliflor de Javier Freijeiro y Moncho Bargo (Pracer).


