La descentralización del grado de Medicina echa a andar con muchas incógnitas todavía por resolver
La comisión de seguimiento celebra hoy su primera reunión, con el objetivo de “trazar el plan de trabajo”

El Consello de la Xunta respaldó ayer de forma definitiva el acuerdo firmado por el Ejecutivo autonómico con las tres universidades públicas gallegas para la descentralización del grado de Medicina, después de que dicho documento fuese respaldado por los órganos de gobierno de las tres entidades educativas. En su reunión semanal, los miembros del Gobierno gallego validaron un pacto que supondrá repartir entre las universidades de A Coruña, Santiago y Vigo la docencia práctica y teórica del segundo ciclo de esta carrera (cuarto, quinto y sexto) y que, a su vez, marca el comienzo de un proceso de descentralización que todavía cuenta con muchas incógnitas por despejar.
El verdadero inicio se celebra hoy, con la primera reunión de la comisión de seguimiento –el acuerdo ratificado el pasado mes de diciembre marcaba el día 21 de enero como tope para constituir la comisión–, en la que estarán representados los departamentos de Sanidade y Educación de la Xunta, así como representantes de las tres universidades y de cada uno de los hospitales universitarios que participarán en estos estudios.
Letra pequeña
Esta comisión de seguimiento será la que decida el futuro del grado de Medicina y, sobre todo, la que defina meticulosamente la letra pequeña de un pacto que espera ponerse en práctica el próximo mes de septiembre, cuando las unidades docentes creadas en A Coruña y Vigo acogerán alumnos en sus instalaciones para la parte práctica de quinto curso de esta carrera.
En este mismo mes, pero en 2027, será el turno de la teórica también de quinto, y en 2028, tanto de la teoría como la práctica de cuarto curso. El sexto curso, que es puramente práctico, ya se puede cursar en cualquiera de los siete hospitales universitarios de Galicia. De esta forma, el objetivo final es que el segundo ciclo de Medicina esté totalmente descentralizado desde el curso 2028-29.
La comisión de seguimiento tiene la misión de custodiar la descentralización. No obstante, lo hará poco a poco. De hecho, en la reunión de hoy tan solo se firmará el convenio y se designará a los miembros de la comisión, con el objetivo, tal y como explican desde la UDC, de “trazar el plan de trabajo”. O, lo que es lo mismo, cuántas plazas de profesorado se van a convocar, qué asignaturas se van a impartir o qué recursos (a mayores) hacen falta, entre otros muchos aspectos a tratar.
Precisamente estas vacantes de docentes es uno de los términos que tanto A Coruña como Vigo remarcaron en los últimos meses de cara a establecer qué convenio iba a ser el que definiera la descentralización. Algo que encontró reticencias por parte de profesorado de la universidad compostelana, ya que los docentes no consideraban justo el mismo número de plazas para la USC (50%) que para A Coruña y Vigo (25% cada una de ellas). “Un termo esencial do acordo que non se vai cambiar”, explicaba el rector de la USC, Antonio López, cuando la universidad daba luz verde al acuerdo.
Otro de los aspectos que tendrá que determinar la comisión es el de decidir cuántos alumnos cursarán sus estudios en el Chuac y en el Chuvi y, sobre todo, cómo se va a organizar. Especialmente, en el caso de quinto curso, dividido en cinco meses de teoría y cinco de práctica. Este sistema obligará a los alumnos a cursar una parte en la capital gallega y la otra en las urbes herculina y olívica. Algo que se agravará todavía más a partir del mes de septiembre, en plena etapa de transición, mientras no se descentraliza la parte teórica de quinto curso.
El proceso no espera a las elecciones al Rectorado de la USC
Este inicio de la descentralización de Medicina coincidirá a la par con las elecciones al Rectorado de la Universidad de Santiago. Las aspirantes, Maite Flores, María José López Couso, Rosa Crujeiras y Alba Nogueira, ya mostraron de forma unánime su rechazo a un acuerdo pactado que esperaban poder negociar una vez finalizadas las elecciones, “nun contexto máis sosegado”. Finalmente, no será así. De esta forma, el próximo 12 de febrero, gane quien gane, tomará la batuta de Santiago en el nuevo grado de Medicina gallego.











