
La huelga de transporte público metropolitano celebró este lunes su octava jornada sin mayores incidentes. Como siempre, algunos viajeros despistados o simplemente optimistas se pasaron por la estación de autobuses, pero la mayoría optaron por medios alternativos, como el vehículo particular, lo que sin duda tuvo que ver con los atascos que se registraron a primera hora de la mañana, aunque también hay que tener en cuenta el corte de la avenida de San Cristóbal hacia Alfonso Molina.
Durante toda la mañana, los huelguistas mantuvieron un piquete en la dársena de la estación de autobuses. La protesta está convocada por UGT, CCOO y CIG. Esta última central sindical denunció la “pasividade” de la xunta, así como el “férreo inmobilismo patronal”. Ernesto López Rei, responsable de Transportes de FGAMT-CIG, destaca esto último: “Ante un conflito desta dureza, o lóxico é falar para tentar solucionalo, pero non temos sequera aberta unha mesa de negociación nin ningún tipo de contacto”.
Por otro lado, la Xunta es la titular de los contratos, así que este asunto también le incumbe. López Rei recuerda que el convenio provincial de A Coruña quedó obsoleto y exigen un incremento salarial “digno” que pasar por una cláusula de revisión conforme al IPC real. También solicitan que se regule la jornada reduciendo las horas de conducción y la disposición a la empresa, mejorar los permisos retribuidos y los derechos de conciliación. Desde la CIG advierten de que continuarán las movilizaciones, que afectan a miles de viajeros.








