La pesca gallega, en lucha en A Coruña: “Cada vez nos exigen más y nos recortan más servicios”
Cofradías de la provincia se concentran en O Parrote para exigir el fin de la nueva normativa de control
Los pescadores de la provincia se dieron cita este lunes en A Coruña para visibilizar su rechazo a una medida que ahoga al sector. Las cofradías de A Coruña, Ferrol, Corme y Camariñas, entre otras, se concentraron en O Parrote para exigir la paralización del Reglamento de Control de la Pesca de la Unión Europea. Un centenar de personas y una veintena de barcos y lanchas demandaron la paralización de la nueva normativa, que obliga a los buques de doce a quince metros de eslora a dar un preaviso de llegada al muelle de cuatro horas o pesar las capturas a bordo, entre otras demandas.
En medio del ruido de petardos y la luz de las bengalas encendidas, las bocinas de los barcos en señal de protesta se mezclaban con la presencia de pancartas en las que se podían leer lemas como ‘Leyes imposibles nos hunden’ o ‘Salvemos la pesca artesanal, basta ya. Por un futuro digno’.
“Cada vez nos exigen más y nos recortan más servicios”, señaló el Patrón Mayor de la Cofradía de Ferrol, Gustavo Chacartegui. Este, además, calificó como “no viable” la medida: “El sector ya no aguanta más. Los barcos de bajura cogen pescado variado, tenemos la obligación de pesar antes de llegar a puerto. Tendríamos que llevar una embarcación adicional para cumplir lo que exigen. Estamos a favor de control, pero del control lógico. El trabajo a bordo de pesaje es inviable”.
La norma, añadió, favorece a grandes barcos, en detrimento de los pequeños. “No hay producción, baja el consumo y no bajan el IVA del pescado, por lo cual la gente cada vez consume menos y a mayores nos complica más la situación”, denunció, mientras insistió en que “nos conviertan en oficinas andantes, barcos de una o dos personas, por ejemplo, como es el caso de Ferrol. No hay manera humana de llevar ese control que nos piden”.
Multas
En lo tocante al pesaje, el Patrón Mayor de la Cofradía de Ferrol declaró que, en un simulacro de pesaje realizado “recientemente”, la embarcación en cuestión “acababa con 30.000 euros de multa al pesar mal 10 especies”. “El problema es que nos exigen el trabajo a bordo y es inviable. Los barcos de altura que van al Gran Sol, que salen por semana, tienen más posibilidades”, expuso. En Ferrol, añadió, “no hay ningún barco, por ejemplo, que lleve tres tripulantes y uno se tiene que destinar al pesaje”, unido a la situación del mar en Galicia. “Ya no se podía sobrevivir antes, ahora menos, porque lo que hacen es complicar más el trabajo. Quieren acabar con la pesca artesanal en España”, resumió.
Por su parte, el Patrón Mayor de la Cofradía de Corme, Roberto Vidal, definió como “la destrucción de la pesca”, la actual coyuntura que atraviesa el sector: “No va a haber ningún barco en España que se pueda adaptar a esta normativa. El otro día entró un barco en Burela que en 12 especies que entró en puerto, las 12 estaban mal apuntadas, con 36.000 euros de multa”.
A esta acción de los pescadores en O Parrote, que se desplazó hasta la Delegación del Gobierno, se sumó la paralización de la flota de bajura y el cierre de la lonja. La flota gallega amenaza, además, con que el amarre se realice de forma indefinida si no hay acuerdo. Este lunes, precisamente, tenía lugar a las 16.00 horas una reunión de las cofradías en Madrid con la Secretaría General de Pesca.
En O Parrote estuvo presente el presidente de la Lonja de A Coruña, Juan Carlos Corrás, junto al presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado. También el diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, quien ofreció unas declaraciones a los medios para exigir que el Gobierno establezca “unha moratoria” a estas reglas mientras no se aplique “unha flexibilización” de las normas. Acompañado por el portavoz del BNG en A Coruña, Francisco Jorquera, y la concejala Avia Veira, Rego criticó el reglamento “alleo á realidade da pesca artesanal galega e pensado para grandes buques industriais”. “Non se pode pretender que quen estea pescando esté ao mesmo tempo cubrindo diarios electrónicos, facendo comunicacións constantes e pesaxes exactos en condicións imposibles” añadió.
A su vez, el portavoz nacionalista advirtió de que esta problemática que atraviesa ahora mismo la flota de más de doce metros se extenderá, a partir de 2030, a las embarcaciones mayoritarias en Galicia, las de menos de nueve metros.
La normativa
El reglamento, que entró en vigor el 10 de enero, estipula la obligación de declarar las capturas desde el primer kilogramo, algo que para los pescadores supone un mayor riesgo de discrepancias entre las estimaciones a bordo y los datos en puerto. Otra de las medidas cuestionadas es la de tener que determinar un plazo horario fijo para la notificación previa de entrada a puerto con una antelación mínima de cuatro horas.
La nueva normativa es aplicable para las embarcaciones de doce a quince metros de eslora, pero el sector de la pesca advierte de que para el año 2028 también afectará a las que tienen hasta diez metros y, para 2030, a toda la flota.

