
Ya han sido varias las ocasiones en las que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha cortado el enlace entre el polígono de A Grela y Alfonso Molina para llevar a cabo los trabajos de reforma de esta avenida. Volverá a hacerse a partir de este martes, 13 de enero. Sin embargo, esta vez no durará una semana, como anteriormente, sino que se elevará a dos meses.
Así lo confirmaron desde la Policía Local de A Coruña este sábado, después de que en los accesos y salidas de la ciudad los carteles informativos comenzasen a anunciar el corte de tráfico entre A Grela y Alfonso Molina a partir de este martes. Será de nuevo un corte en el ramal de conexión entre la AC-10 y la AC-11, es decir, entre A Grela y Alfonso Molina, como en anteriores ocasiones, con la salvedad de que esta vez la incidencia tendrá una duración de dos meses, en concreto, desde el 13 de enero hasta el 17 de marzo.
También lo confirma el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de sus canales oficiales, en los que detalla la intervención en la vía coruñesa y confirma la información detallada por la Policía Local.
En cierres anteriores la zona más afectada por el corte fue el barrio de Matogrande, que tuvo que absorber una buena parte del tránsito procedente de A Grela y con destino a la salida de la ciudad. El Ministerio, para intentar minimizar las afecciones, propuso varias alternativas de circulación. Para trayectos largos, apuesta por utilizar la AC-14, es decir, la Tercera Ronda, mientras que para los recorridos cortos recomienda el itinerario por la avenida de Glasgow, la avenida de la Universidad y García Sabell hasta el enlace de Matogrande. Sin embargo, esto no fue suficiente para evitar varios colapsos de tráfico, sobre todo en horas puntas, ya que el polígono de A Grela, además de su alto nivel de tránsito, lleva aparejada la circulación de muchos vehículos pesados, que terminan ralentizando la marcha.
Muchos de los vehículos procedentes del polígono continúan hacia la rotonda de entrada en Matogrande para usarla y cambiar el sentido y tomar el desvío en dirección contraria, lo que sobrecarga la glorieta, afectando también al tráfico que llega desde el puerto a través de la avenida de Camilo José Cela.

























