Seis años sin Diego Bello: sus padres declaran en el juicio la próxima semana
El coruñés fue asesinado el 8 de enero de 2020 en Filipinas

Este 8 de enero se cumplen seis años desde que una familia coruñesa recibió una trágica noticia que transformaría su vida. Pilar y Alberto tenían a uno de sus hijos a 12.000 kilómetros de distancia, en la isla de Siargao, Filipinas. Se trataba de Diego Bello, de 32 años, un joven que contagiaba su energía aventurera a todo aquel que se cruzaba en su camino. Pero hace seis años, todo cambió. El coruñés murió abatido a tiros por la policía en la puerta de su casa y, en un principio, los agentes declararon que se trató de una acción en defensa propia dentro de una operación contra el tráfico de drogas. Esta versión, no obstante, no tardó en caer por su propio peso.
Seis años después, la familia y allegados de Bello siguen buscando justicia. Pilar y Alberto ya se encuentran en Filipinas, con el objetivo de declarar la semana que viene en una nueva vista del juicio que se celebrará el 16 de enero. El tío del fallecido, Francisco Lafuente, declara a este diario que "el juicio, pese a ir lento, va ordenado". Lo cierto es que desde que falleció Diego, el proceso se vio retrasado por una pandemia, varios tifones y cambios de jueces. "Ya han terminado de declarar los expertos en balística y los expertos del NBI (la Policía Judicial de Filipinas que demostró en un informe que la supuesta operación contra el tráfico de drogas fue un montaje cuyo único objetivo era el asesinato del empresario coruñés)".
La última vista, además, contó con la declaración de "la propietaria de la casa de Diego en Siargao, que vivía al lado y vio todo. Pilar y Alberto van ahora a desmontar la calificación de traficante de drogas que le pusieron a Diego". Las cosas, añade, "se ven clarísimas a día de hoy". En cuanto a una deseada fecha de sentencia, Lafuente no se atreve a apostar. "Está casi todo declarado, pero el juez puede tardar lo que sea en tener sentencia", concluye.
Vicente Panuelos, Ronel Azarcón y Nido Boy Esmeralda fueron los tres agentes implicados en la muerte de Diego. En septiembre de 2021 se les imputan los delitos de asesinato y falsificación de pruebas y se decreta su entrada en prisión. Estuvieron un año en paradero desconocido hasta que se entregaron a la Policía. Antes, una vez el cuerpo de Diego llegó a su A Coruña natal al poco de su asesinato, comenzó la maquinaria social que ha llevado a que la justicia para Diego esté cada vez más cerca. Movilizaciones de la plataforma Justicia para Diego llenaron las calles y plazas de la ciudad, reuniones con la Embajada de Filipinas en España y recaudación de fondos a través de la marca Mamon, creada por Bello. “De tu fuerza sale el resultado”, declaró un día la madre de Diego. Y, desde luego, esta familia sabe lo que es luchar por buscar algo de paz.









