La ronda peatonal de la Sagrada Familia, en A Coruña, ya atrae nuevos negocios
Un local de hostelería es el primero en instalarse en la vía, aplaudida por vecinos y comercios

La ronda peatonal no solo ha ganado terreno en la Sagrada Familia, también en las opiniones de comerciantes y vecinos del barrio. El veredicto es claro: el resultado de la actuación es aprobado por todos, aunque con matices que esperan que se resuelvan en un futuro próximo.
“Todo ha quedado mucho más bonito y hay más gente andando por la calle. La humanización ha sido positiva”, señalan desde Confitería Asunción, en el número 41 de la calle Sagrada Familia. No obstante, entre su clientela se ha comentado “la falta de aparcamiento”, aunque puntualizan que “ya había estas quejas antes”.
El presidente de la asociación de vecinos y comerciantes del barrio, Juan Rodríguez, asegura que la reducción de las plazas para estacionar supone “un mero trámite” que se solucionará “pronto”. “Todavía faltan muchas cosas para acabar, como el cambio de sentido de Alberto Datas Panero. En la calle Pontedeume, por ejemplo, se plantea quitar el aparcamiento en línea para poner el de batería, con el fin de ganar plazas. En el proyecto inicial como mucho se planteaba la pérdida de veinte plazas. En este sentido, hay que dejar que se acabe la obra y ver los resultados”, dice.
El resultado, sostiene, “es muy bueno, la gente está contenta y era algo muy necesario”. Sin ir más lejos, en la ronda peatonal ya ha abierto sus puertas el primer negocio en instalarse en el barrio desde que finalizaron las obras. Se trata de un kebab, pero Rodríguez reconoce que “hay más gente interesada en instalarse en el barrio. En el antiguo bajo de Cousas Coruña, en el cruce de la Sagrada Familia con Nuestra Señora de Fátima, hay interés por abrir una academia, pero el dueño del bajo pedía por él lo que no estaba escrito”.
Vecinos preguntados a su paso por la peatonal dicen estar contentos con el resultado. Es el caso de Ana y Mireia: “Vivimos aquí al lado y normalmente íbamos por la ronda de Outeiro cuando salíamos de casa, pero ahora siempre pasamos por aquí porque, la verdad, es agradable caminar por esta calle desde que se acabaron las obras”.
El presidente vecinal pide a los residentes de la zona que respeten el nuevo mobiliario urbano. “El barrio ha dado un cambio muy grande y estamos civilizando y educando. Esperemos que reine el civismo”.
























