La última vez que A Coruña amaneció blanca por Navidad
Aunque el episodio con más nieve que se recuerda en la ciudad ocurrió el 14 de enero de 1987, para hablar de este fenómeno en plenas festividades navideñas hay que viajar al diciembre de 1970

Lluvia, viento, niebla e incluso granizo son algunos de los fenómenos meteorológicos que acostumbran presentarse en A Coruña de forma asidua. No obstante, por su condición de ciudad marina, no es tan frecuente ver la precipitación de pequeños cristales de hielo en los suelos y tejados de la urbe.
De hecho, desde que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene registros, ha nevado un total de 25 veces en la ciudad. La última, en febrero de 2018, donde, a pesar de que algunos barrios de la ciudad coruñesa como Los Rosales o Pedralonga amanecieron blancos, los copos de nieve no llegaron a cuajar. Cuando sí lo hicieron fue hace 55 años, en la madrugada del 26 al 27 de diciembre de 1970 la última vez que la urbe herculina amaneció blanca por Navidad. Aunque en enero, y después en febrero, también se registrarían episodios similares
“Ese invierno de 1970-71 fue muy duro, sobre todo en la época navideña. Tengo el recuerdo, siendo niño, de jugar sobre el río helado que pasa por mi aldea. Eso no recuerdo haberlo visto jamás”, comenta Francisco Infante, delegado de la Aemet en Galicia, quien también considera que fue el verano más frío en la comunidad gallega desde hace más de un siglo. De hecho, la Hoja del lunes apuntó en su edición del 28 de febrero de 1970 que tres encuentros de fútbol modesto en la ciudad tuvieron que suspenderse a causa de la nieve durante la mañana.
La gran nevada
Sin embargo, las nevadas de este invierno no fueron ni las últimas ni las más voluminosas que se registraron en la historia de la ciudad. Así, aunque la mayoría de las nevadas datan de los años 30 y 40, la más destacada ocurrió el 14 de enero de 1987. Según el delegado de la Aemet en la región, “fue la bastante más intensa que cualquier otra”, con un espesor de unos cinco o seis centímetros.
Un aspecto relevante, ya que, debido a que A Coruña no suele registrar temperaturas demasiado bajas, estos copos no suelen cuajar cuando impactan en el pavimento o en las superficies de la ciudad coruñesa.
“Ese invierno de 1970-71 fue muy duro, sobre todo en Navidad. Siendo niño tengo el recuerdo de jugar sobre el río helado”
De hecho, ni el invierno de 1970-71 ni el de 1986-87 fueron los más fríos en la ciudad. El más gélido hasta la fecha fue el de 1933-34, con una temperatura media de 8,2 grados, seguido de 1931-32 (8,5), 1962-63 (9) y 1941-42 y 1943-44 (9,2). En esa misma década se registró la temperatura mínima más baja desde que hay registros.

Ocurrió un 22 de febrero de 1948, cuando los termómetros bajaron a los tres grados bajo cero. La temperatura gélida más reciente data de 1956, cuando la estación del Observatorio de la Aemet registró -2,4 grados.










