El gran homenaje a la pintura coruñesa del siglo XX que preside un nuevo local de hostelería
Álvaro Dorda ha 'sentado' a la misma mesa a Correa Corredoira, Chelín, Mon Vasco, Jorge Cabezas, Xaime Cabanas y Alfonso Abelenda

El año 2025 ha sido el de Álvaro Dorda (A Coruña, 1972). Ilustrador del cartel de la Fiestas de María Pita del 175 aniversario, solamente su último encargo podía superar en emoción y responsabilidad al del pasado mes de agosto. Puede que un mural en un nuevo local de hostelería no suene a la panacea de los retos, pero él mismo se marcó, y lo consiguió con creces, otro muy especial: inmortalizar a los más grandes pintores coruñeses de los 70 y los 80 y tomar una 'fotografía' de un momento cualquiera en la mesa de un bar. Eso es de lo que se trata el gran reclamo de Vita K, el nuevo local de la calle de la Estrella, como adelantó El Ideal Gallego, que en una esquina al fondo de sus más de 150 metros cuadrados guarda un sentido homenaje a seis autores fundamentales: Correa Corredoira, Chelín, Mon Vasco, Jorge Cabezas, Xaime Cabanas y Alfonso Abelenda.
La composición, bajo el nombre 'Atlántico', los sienta a todos en una supuesta mesa reservada en una esquina del Vita-K, aunque en realidad podría ser una tasca cualquiera de A Coruña. Porque en realidad se trata de eso, de la vinculación entre la creación artística y la hostelería. “Es una representación alegre y colorista de una taberna, una alegoría a la inspiración artística, a los bares y a la bohemia de la ciudad. Por un lado, en una mesa encontramos una representación del lumpen de las tres Gracias, representadas cientos de veces desde la antigüedad hasta los tiempos modernos, siendo en esta ocasión una de ellas la célebre bebedora de absenta de Picasso. En el otro lado, vemos a un grupo de personajes que representan a una generación de artistas coruñeses que marcaron nuevos hitos en la creación plástica”, dice la presentación de la obra
Motivaciones
En realidad, aunque el hecho de crear un mural responde a un encargo de la propiedad, la idea del homenaje a gran tamaño inspiró rápidamente a Dorda, que en cierta manera también quiso hacer justicia. “Decidí hacer un reconocimiento a una generación de coruñeses que no ha sido reconocida. En la ciudad, a día de hoy, no hay un espacio para ver su obra, más allá de exposiciones temporales, pero yo hablo de un espacio para los coruñeses, ya que muchos no los conocen”, lamenta. Mientras atiende a El Ideal Gallego, un cliente se acerca y le espeta a Dorda: “Tu mural hace que merezca la pena venir a este sitio muchas veces”.

Especialmente emotivo para el ilustrador es su homenaje al coetáneo Jorge Cabezas. “Aparte del factor emocional, está el hecho de que no pertenece a esa generación, por eso quise ponerlo desde detrás, observando a los artistas de los que él mamó, como Xaime Cabanas, su maestro y pupilo”, subraya.













